MANCHESTER, INGLATERRA.- Kayley Boda es una joven que vive en Manchester, Inglaterra, quien comenzó a vapear cuando tenía solo 15 años de edad. A siete años, recibió un diagnóstico horrible: le quedan solo 18 meses de vida.
Fue la propia joven quien contó su caso, con el objetivo de alertar a los jóvenes que realizan esta actividad a que se preocupen más por su salud y traten de evitar fumar a temprana edad.
Según su relato, durante sus primeros días en el vapeo llegó a usar el aparato hasta 600 veces por semana, lo que provocó que sus pulmones, todavía en formación, fueron deteriorándose.
Síntomas ignorados
Sin embargo, los galenos nunca pensaron que se tratara de un agresivo cáncer, pues la forma en la que la enfermedad atacó sus pulmones casi nunca se ve en una persona tan joven.
Al final, médicos británicos señalaron que la joven, actualmente de 22 años de edad, tiene cáncer pleural, lo cual afecta a la membrana que recubre los pulmones, en fase cuatro, considerada terminal.
Según el diagnóstico más optimista, a Kayley le quedaría año y medio de vida. Y aunque la joven quiere intentar un último tratamiento experimental en Alemania, las posibilidades de que resulte positivo son mínimas.
CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO




