La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, reveló que su administración atraviesa una crisis financiera crítica caracterizada por una nula liquidez. Según la mandataria, el estado enfrenta un déficit de 4 mil millones de pesos, lo que pone en riesgo la operatividad básica del gobierno, incluyendo el suministro de energía eléctrica en dependencias oficiales y el funcionamiento de los servicios públicos estatales.
¿Por qué Campeche no tiene dinero? El origen de la crisis
De acuerdo con las declaraciones de Sansores San Román durante el Día del Empleado Estatal, el panorama económico de la entidad es «más complicado de lo que reflejan los reportes oficiales». Mientras que el Congreso de la Unión reporta un ajuste presupuestal de aproximadamente 2 mil millones de pesos para la entidad, la gobernadora sostiene que el impacto real asciende al doble.
Esta discrepancia entre las cifras federales y estatales ha generado un debate sobre la transparencia y la planeación presupuestal. Sansores describió la situación actual como un encuentro inédito con la «pobreza» administrativa, asegurando que el secretario de Finanzas le ha notificado la imposibilidad de cubrir incluso los recibos de luz.
Por el Día del Empleado Estatal, entregamos reconocimientos a 459 servidores públicos, que han brindado de 10 a 40 años de servicio y trayectoria. Gracias por su compromiso, productividad y lealtad.
Admiro profundamente a cada uno. No son burócratas sin alma, son gente que se… pic.twitter.com/XIeOUZmQ0I
— Layda Sansores (@LaydaSansores) April 29, 2026
¿Se paralizarán las oficinas de gobierno en Campeche?
Ante la falta de flujo de efectivo, la gobernadora planteó una postura radical: la suspensión de operaciones. Layda Sansores fue enfática al declarar que no recurrirá a préstamos de emergencia ni solicitará prórrogas para el pago de servicios.
«Apago todas las oficinas y que vean que en Campeche las oficinas se paralizan», afirmó la mandataria como una posible medida de presión ante la situación presupuestal.
Esta advertencia ha encendido las alarmas entre analistas y ciudadanos, ya que una parálisis burocrática afectaría:
Trámites administrativos y servicios básicos.
Ejecución de políticas públicas.
Suministro de energía en edificios estatales por falta de pago.
La deuda de mil millones: ¿Dónde están los recursos?
A pesar de la narrativa de insolvencia absoluta, existe un punto de contraste importante: el Congreso local autorizó recientemente a la administración de Sansores la contratación de una deuda por mil millones de pesos.
Este empréstito, con un plazo de pago a 20 años, está etiquetado estrictamente para proyectos de inversión productiva. Hasta el momento, el gobierno estatal no ha clarificado si ya ha dispuesto de estos fondos o si la naturaleza jurídica de los mismos impide que sean utilizados para rescatar el gasto corriente o pagar los servicios básicos que hoy mantienen bajo amenaza la operatividad del estado.




