Daniel Ríos
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- La historia de Mateo Hurtado Castillo es una de esas que conmueven por su fuerza silenciosa. No solo por su talento, evidente y deslumbrante, sino por la raíz profunda de donde proviene, una familia donde el arte no es oficio, sino forma de vida.
Esta semana, el joven creador dio un paso significativo en su trayectoria al presentar su obra en “The Gallery ABQ”, dentro del Centro Comercial Hoffmantown, en Albuquerque, Estados Unidos. Ahí, sus piezas, realizadas con la delicada y compleja técnica de marcador blanco sobre papel Strathmore, capturaron la atención de visitantes y conocedores, quienes no dudaron en calificar su trabajo como auténticamente brillante.
Mateo no llega de la nada. Es nieto de los reconocidos artistas tamaulipecos Salvador Castillo (QEPD) y Olivia Malibrán, nombres que han dejado una huella profunda en la cultura de la región. Sin embargo, lejos de vivir a la sombra de ese legado, el joven ha sabido transformarlo en impulso propio, construyendo una voz artística que ya comienza a resonar con fuerza.
Pero su talento no se limita al lienzo. En la música, específicamente en el piano, Mateo ha demostrado una disciplina y sensibilidad que lo han llevado a conquistar escenarios y certámenes internacionales. Ha sido galardonado en competencias de alto nivel como el Grand Prize Virtuoso International Music Competition en Alemania, el Odin International Music Competition en Irlanda, el Progressive Musicians Classics Competition en Estados Unidos y el Best Chopin Performance International Music Competition en el Reino Unido.
Su interpretación ha emocionado al público en recintos de gran prestigio, entre ellos el Museo Nacional de Arte (MUNAL) y la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde ha participado en ciclos como “Jóvenes en la música” del INBAL. También ha dejado huella en el Teatro Amalia G. De Castillo Ledón, consolidándose como una de las jóvenes promesas más destacadas de su generación.
¿Lo musical de dónde lo sacó? Sus padres son José Luis Hurtado y Zaira Castillo Malibrán. Ambos reconocidos pianistas y maestros de música en la Universidad de Nuevo México en Albuquerque, Estados Unidos.
En cada trazo y en cada nota, Mateo Hurtado Castillo parece dialogar con su historia, con su tierra y con quienes lo precedieron.
Su camino apenas comienza, pero ya avanza con paso firme, recordándonos que el arte, cuando nace del corazón, no conoce fronteras.




