Entre los tantos más cuantos asuntos relativos a la marcha de la república, el régimen de la 4T coloca dos como los más importantes: la copa mundial de fútbol y la vergonzosa situación que enfrenta Rubén Rocha Moya, el sorprendente gobernador de Sinaloa con licencia sobre cuya actuación se van conociendo detalles muy alejados a la imagen “generosa, buena, fraterna y humanista” que AMLO vendió al inclinarse públicamente a su favor, a pesar de no haber obtenido la mayoría exigida en el proceso interno de Morena para ser candidato. Una “puntada” del ex Presidente, (reconocida por el propio RRM), el haberlo impuesto, como sucedió en otros lugares ahora convertidos en pesadillas de las que no termina de despertar el supremo gobierno. “Y apenas es el principio” según repitieron este miércoles algunos poderosos funcionarios gringos como el secretario de Guerra y el titular de la DEA.
Al respecto llama la atención la apasionada defensa oficial. El tema frecuentemente mencionado en “las mañaneras” da pie para que La Jefa de Jefas deje caer todo el repertorio de propósitos para evitar la extradición del ex mandatario. Insiste una y otra vez, sobre la falta de pruebas complicando más una situación cuya solución es tan fácil como dejar que el inculpado demuestre su inocencia en los tribunales respectivos, es decir, entregándolo y rescatando así la confianza de que la ley es aplicable a todos sin importar partido o clase social. El ejemplo debe empezar por la casa.
El de la voz considera un error involucrar a la nación y sus instituciones en un problema de inmoralidad personal tan solo porque se trata de un morenista destacado. No lo merecemos en resto de los mexicas con todo y que pertenezca al partido en el poder. En este sentido Doña Claudia parece obsesionada presintiendo que vienen otros casos en igualdad de circunstancias que pintarán de cuerpo entero a falsos héroes de la transformación que utilizan slogans de moda para libremente hacer lo que saben, es decir: robar, mentir y traicionar. Y ya falta menos para conocer la siguiente lista de nominados. Eso esperamos para que el velo de virginidad deje de cubrir a otros delincuentes de cuello blanco. Así sea.
Por otra parte, ya sabéis que el negocio del balón que rueda y a veces vuela, está a la vuelta de la esquina y, sobre todo en la CDMX, las autoridades no encuentran forma y manera de resolver lo relativo a la infraestructura y todo eso que se requiere para lograr éxito que convertido en billete grande va a dar a los bolsillos de los buitres del espectáculo los cuales aprovechan los complejos sociales para hacer creer que México ingresa victorioso al primer mundo gracias a una pelotita maltratada por la agresiva ambición monetaria.
En la CDMX Clara Brugada se vuelve loca para ofrecer lo mejor a los magnates que solo vienen por dinero, pero he aquí que hay problemas difíciles de resolver como la movilidad y más complicado ahora que se cayó el teatrito de adelantar las vacaciones escolares. Hay obras que no concluirán en los veintitantos días que faltan para la inauguración; el aeropuerto internacional es un desastre bañado por aguas negras por todas partes (igualito que en diversas ciudades tamaulipecas), y deje, las lluvias intensas poniendo su parte, como si la naturaleza protestara colocándose al lado de los pobres quienes del mentado torneo obtendrán puros problemas que dificultarán su sobrevivencia. Y peor se pondrá en junio, según los pronósticos. El exterior entonces, conocerá el rostro real de un país muy diferente a la retórica oficial saturada de falsedad e hipocresía. Y ni modo que sea invento.
Usted dirá que en el gobierno no todo es negativo y tiene razón. Lo que pasa es que la práctica “transformadora” ha creado decepción y desconfianza debido, sobre todo, a que autoridades regionales hacen exactamente lo contrario de los mandamientos frecuentemente repetidos en Palacio Nacional. Hay excesos, soberbia y corrupción en funcionarios que en nada se diferencian de los surgidos del PRIAN. Mientras esto exista imposible será creer en el presunto cambio.
SUCEDE QUE
¿Seguirá la mala suerte que acompaña a Tamaulipas desde hace varios sexenios?… nomás es pregunta.
Y hasta la próxima.




