POR. NOHEMÍ ARGÜELLO SOSA
La renovación de la dirigencia de la Sección 30 del SNTE ya comenzó a marcar el ritmo político del magisterio tamaulipeco. Y aunque todavía faltan varios meses para la elección, los tiempos legales y estatutarios ya empiezan a convertirse en tema de debate entre los grupos que buscan contender en la sucesión sindical.
El profesor Arnulfo Rodríguez Treviño fue electo en diciembre de 2022 para un periodo de cuatro años, conforme al artículo 35 del Estatuto del SNTE. Eso significa que su gestión concluye formalmente en diciembre de 2026 y que, antes de esa fecha, el sindicato deberá renovar su dirigencia mediante voto personal, libre, directo y secreto.
En menos de un mes se desarrollaría el proceso electoral para la renovación de la dirigencia magisterial tamaulipeca del SNTE. El primer momento clave será la emisión de la convocatoria. De acuerdo con los tiempos internos del SNTE, ésta tendría que ser emitida por dirigencia nacional a entre el 16 y el 30 de noviembre de 2026, ya que el Estatuto establece un plazo mínimo de quince días entre la convocatoria y la jornada electoral.
Después se abriría el periodo de registro de planillas. Los tres días posteriores a la publicación de la convocatoria, etapa en la que los grupos interesados deberán presentar formalmente a sus planillas y acreditar el cumplimiento de los requisitos estatutarios.
Posteriormente vendrá la revisión de elegibilidad, una fase particularmente sensible porque ahí se determina qué planillas podrán competir oficialmente. Cualquier exclusión podría derivar en inconformidades o impugnaciones internas.
Una vez superada esa etapa, arrancará la campaña sindical o de difusión de propuestas y operación territorial que se desarrollaría la última semana de noviembre y los primeros días de diciembre que serán los días de mayor intensidad política dentro del magisterio, periodo donde realmente se medirán las estructuras, alianzas y capacidades de movilización de cada grupo.
Si el reloj electoral del SNTE no se retrasa, el magisterio tamaulipeco acudirá a votar, a más tardar, la segunda semana de diciembre de 2026.
Posteriormente se realizarían los cómputos finales, la declaración de validez de la elección, la atención de posibles impugnaciones y, finalmente, la toma de protesta de la nueva dirigencia, proceso que tendría que concluir antes del 13 de diciembre.
Al momento, no existen condiciones estatutarias ni legales que justifiquen alterar este calendario electoral. Por ello, cualquier retraso en la emisión de la convocatoria sería interpretado inevitablemente como un mensaje político hacia quienes ya se perfilan para disputar la dirigencia que actualmente encabeza Arnulfo Rodríguez Treviño, entre ellos Enrique Meléndez Pérez, Abelardo Ibarra Villanueva, Ulises Ruiz Pérez, Naif Hamscho y Mariano Lara Salazar.
Mientras tanto, en el magisterio tamaulipeco el reloj político sigue marcando los tiempos de la sucesión en la Sección 30. Cada movimiento, cada declaración y cada decisión sobre la convocatoria comenzará a leerse como una señal política. Porque más allá de nombres y grupos, lo que realmente está en marcha es la disputa por el control político y territorial de una de las estructuras sindicales más importantes del estado y su peso electoral de cara a las elecciones de 2027.
¿Usted qué opina?




