Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- La citricultura de Tamaulipas atraviesa una de las etapas más críticas de los últimos años debido al avance de plagas como el Huanglongbing (HLB) o “Dragón Amarillo”, el Psílido Asiático, la mosca prieta, el pulgón café, la leprosis y diversos ácaros, además de la intensa sequía y las condiciones meteorológicas extremas que mantienen en riesgo miles de hectáreas de limón, naranja y toronja en la región centro del estado.
De acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, todas estas plagas representan actualmente una amenaza directa para la producción citrícola, especialmente el HLB, considerada la enfermedad más devastadora para los cítricos a nivel mundial debido a que no tiene cura y termina por secar completamente los árboles.
La dependencia estatal señala que el Psílido Asiático es el insecto transmisor del “Dragón Amarillo”, mientras que otras enfermedades como la leprosis, el Virus de la Tristeza de los Cítricos y la presencia de ácaros y pulgones siguen deteriorando las huertas tamaulipecas.
Aunado al problema fitosanitario, el cambio climático y la sequía prolongada han complicado todavía más el panorama para los productores.
La propia Secretaría de Desarrollo Rural reconoce que las sequías, inundaciones, granizadas y temperaturas extremas han impactado severamente al sector agrícola tamaulipeco en los últimos años.
Municipios como Padilla, Güémez, Hidalgo, Victoria, Llera y Jaumave figuran entre las zonas donde productores reportan una fuerte caída en la producción de cítricos, principalmente de naranja y limón.
El secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, Antonio Varela Flores, informó recientemente que el Gobierno del Estado mantiene programas de apoyo para la citricultura y campañas fitosanitarias para contener las enfermedades que afectan las huertas.
Y entre las acciones anunciadas se encuentra la aplicación de fertilizante granulado para cítricos con una inversión de 15 millones de pesos en beneficio de más de dos mil productores en siete municipios del estado.
Sin embargo, productores de la región reconocen que las pérdidas continúan aumentando debido a que las altas temperaturas y la falta de lluvias debilitan los árboles y facilitan el avance de las plagas.
En muchas huertas la producción ya no alcanza los niveles de años anteriores y algunos citricultores aseguran que han tenido que abandonar parcelas completas debido a los altos costos de mantenimiento, fumigación y riego.
La crisis también comienza a reflejarse en los mercados y centros de abasto, donde cada vez es más común encontrar limón, naranja y toronja provenientes de estados como Veracruz, San Luis Potosí, Nuevo León, Michoacán y Colima ante la baja producción local.
Además del impacto económico para los productores, especialistas advierten que Tamaulipas podría seguir perdiendo huertas históricas si no se logra frenar el avance del “Dragón Amarillo” y otras enfermedades que afectan a los cítricos.
Autoridades fitosanitarias señalan que mantener la vigilancia epidemiológica y las campañas contra plagas será fundamental para evitar que la crisis siga avanzando sobre una de las actividades agrícolas más importantes de la región centro del estado.




