Por. Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La extracción de agua desmedida e ilegal de las principales cuencas de Tamaulipas, mejor conocida como “aguachicoleo”, será combatida con el arranque de un programa de monitoreo y detección de tomas fuera de la ley, puesto en marcha por el gobernador Américo Villarreal Anaya y autoridades federales.
Este martes 19 de mayo comenzó el despliegue de 14 unidades que recorrerán la cuenca del río Guayalejo-Tamesí para detectar saqueo de agua, obstrucciones y aprovechamientos irregulares que durante años han afectado el abasto del sistema lagunario del sur del estado.
El operativo, coordinado entre el Gobierno de Tamaulipas, la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, contempla recorridos terrestres permanentes de supervisión técnica para detectar extracciones clandestinas y alteraciones al flujo natural del agua.
Así también, las autoridades estatales adelantaron que en una segunda etapa estas acciones serán trasladadas a la cuenca del río Soto La Marina, particularmente hacia los ríos Purificación, Corona y Pilón, con el mismo objetivo de frenar prácticas ilegales que afectan tanto el suministro de agua para miles de familias como el equilibrio ambiental de esas regiones.
Durante el arranque del operativo en el Parque Bicentenario de Ciudad Victoria, el mandatario estatal aseguró que Tamaulipas busca convertirse en referente nacional en el ordenamiento y vigilancia del recurso hídrico.
“Es un momento muy importante que nos consolida y nos fortalece en las disposiciones federales de lo que debemos ver ahora en la nueva Ley de Aguas y que Tamaulipas, como siempre, sea pionero y ejemplo de lo que se está haciendo a nivel nacional”, expresó Villarreal Anaya.
El gobernador destacó además que la coordinación con la federación permitirá reforzar la aplicación de la nueva Ley General de Aguas y contribuirá a proteger el derecho humano al acceso al agua, principalmente en regiones que en años recientes padecieron severos problemas de desabasto derivados de la sequía y de la sobreexplotación de los afluentes.
Por su parte, el secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, Raúl Quiroga Álvarez, afirmó que el inicio de estas acciones representa uno de los esfuerzos más importantes de las últimas décadas para ordenar el uso del agua en la entidad.
De igual manera, el funcionario estatal añadió que la instrucción del gobernador es ampliar posteriormente estos operativos hacia otras cuencas prioritarias del estado para terminar con décadas de descontrol en la extracción del recurso.
“Nos lo ha encargado también el señor gobernador, de tal suerte que el ordenamiento empiece a caminar en Tamaulipas de manera segura y ordenada por primera vez en los últimos 40 años”, expresó.
La problemática del llamado “aguachicoleo” en la cuenca Guayalejo-Tamesí se agravó durante la crisis hídrica registrada entre 2023 y 2024, cuando los niveles del sistema lagunario del sur de Tamaulipas descendieron a niveles históricos y pusieron en riesgo el abastecimiento de agua potable para Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
En abril de 2024, Expreso documentó que autoridades federales suspendieron la extracción de agua a más de 20 concesionarios tras detectar bombeo irregular y aprovechamientos fuera de norma sobre el río Guayalejo.
En aquellas inspecciones, autoridades detectaron usuarios que extraían volúmenes de agua muy superiores a los autorizados, afectando directamente el escurrimiento hacia el sistema lagunario.
Posteriormente, durante mayo de 2025, la Secretaría de Recursos Hidráulicos retomó recorridos de inspección luego de identificar nuevamente disminuciones importantes en el flujo del río. En ese momento, Raúl Quiroga advirtió públicamente sobre un “saqueo brutal” del agua en la cuenca.
Semanas después, autoridades estatales confirmaron el hallazgo de al menos 15 tomas clandestinas en distintos puntos del Guayalejo-Tamesí, mientras que desde 2024 se habían reportado entre 47 y más de 70 casos de extracción ilegal ante la Conagua.
Las investigaciones también evidenciaron que el “aguachicoleo” no solo ocurría en la parte alta y media del río, sino incluso dentro del propio sistema lagunario del sur del estado, principalmente para actividades agrícolas y ganaderas.
Ante ello, el Gobierno de Tamaulipas reforzó progresivamente los operativos de vigilancia y durante 2025 incluso se planteó incorporar al Ejército Mexicano como medida de apoyo para inhibir el robo de agua y proteger las principales cuencas de la entidad.




