Por Raúl López García
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Las recientes lluvias registradas en Tamaulipas dejaron al descubierto el deterioro acumulado en cientos de escuelas públicas, donde las goteras, filtraciones y problemas de impermeabilización evidenciaron el rezago en infraestructura educativa que enfrenta el estado.
El secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, reconoció que entre el 15 y el 20 por ciento de los planteles requieren trabajos urgentes de impermeabilización, lo que representa cerca de 800 a 900 escuelas.
“Con la lluvia se destapó un poquito más”, admitió el funcionario al confirmar que las precipitaciones exhibieron problemas que permanecían ocultos en numerosos edificios escolares.
Las afectaciones se reportaron principalmente en Tula, San Fernando, Matamoros y Reynosa, aunque hasta ahora no se han registrado daños estructurales graves como bardas colapsadas o pérdida de instalaciones eléctricas y sanitarias.
Aun así, la SET aceptó que existe riesgo de afectaciones en computadoras, mobiliario y equipo escolar a causa de las filtraciones.
“En el caso de si se hubiese llegado a dañar por estas goteras algún mobiliario o computadoras, algún equipamiento, pues que lo podamos reponer”, señaló.
Aunque las clases continúan con normalidad, las lluvias dejaron en evidencia la vulnerabilidad de muchas escuelas frente a fenómenos meteorológicos cada vez más intensos y repentinos.
El propio secretario reconoció que las tormentas ahora llegan con menor tiempo de anticipación, lo que complica la capacidad de reacción de directivos y autoridades educativas.
“Nos están ocurriendo estos fenómenos con más intensidad, quizá por el cambio climático, pero sobre todo con más urgencia; están avisando menos los fenómenos”, sostuvo.
Actualmente, la Secretaría de Educación destina alrededor de 740 millones de pesos anuales al mantenimiento y reparación de planteles, incluyendo impermeabilizaciones, aunque el propio funcionario admitió que el recurso disponible todavía resulta insuficiente.
“La verdad es que estamos esperando una segunda bolsa porque tendríamos ahorita el presupuesto a la mitad del recurso”, declaró.
Los trabajos de impermeabilización podrían arrancar hasta la segunda quincena de junio, debido a que se requieren varios días consecutivos de sol para aplicar correctamente los materiales.
Mientras tanto, las lluvias continúan exhibiendo las carencias de infraestructura en planteles que siguen operando, pero que arrastran años de desgaste sin atención suficiente.




