27 mayo, 2026

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¿Por qué el T-Rex tenía brazos tan pequeños? Científicos revelan una nueva teoría

El más famoso de todos los dinosaurios ha pasado a la historia como el depredador más feroz que haya pisado el planeta; sin embargo, los paleontólogos aún tratan de descifrar muchos misterios de su paso por la Tierra, incluida la peculiar anatomía de sus pequeñas extremidades
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Durante décadas, los diminutos brazos del Tiranosaurio Rex (Tyrannosaurus rex) han sido uno de los mayores enigmas de la paleontología. ¿Eran inútiles? ¿Servían para sujetar presas? ¿O simplemente eran una rareza evolutiva? Ahora, un nuevo estudio científico sugiere que la respuesta podría estar en otra parte del cuerpo del famoso depredador: su enorme cráneo.

La investigación, publicada el 20 de mayo en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, analizó 85 especies de dinosaurios y concluyó que los brazos cortos del T. Rex serían el resultado de un “intercambio evolutivo”. En otras palabras, mientras el cráneo se volvía más grande, fuerte y letal, las extremidades delanteras perdían importancia y comenzaron a reducirse con el paso de millones de años.

La cabeza del T. Rex

Los científicos descubrieron que existía una relación directa entre cráneos extremadamente robustos y brazos pequeños en varios grupos de dinosaurios carnívoros. Según el estudio, la evolución habría priorizado desarrollar mandíbulas más poderosas para cazar presas gigantes, en lugar de mantener brazos largos con garras funcionales.

El autor principal del estudio, Charlie Roger Scherer, estudiante doctoral de Ciencias de la Tierra en la University College London, explicó que los grandes depredadores dependían casi por completo de la cabeza para atacar y derribar a sus presas.

El Tiranosaurio Rex obtuvo la puntuación más alta en robustez craneal entre todas las especies analizadas. Los investigadores evaluaron factores como el tamaño del cráneo, la forma en que encajaban los huesos y la fuerza de mordida.

La tendencia se repitió en otros dinosaurios
El hallazgo más importante del estudio es que este patrón no ocurrió únicamente en el T. Rex. Los investigadores encontraron la misma tendencia en otros cuatro grupos de dinosaurios carnívoros: ceratosáuridos, megalosáuridos, abelisáuridos y carcharodontosáuridos.

Todos ellos eran grandes cazadores bípedos que vivieron durante distintos periodos de la era de los dinosaurios, desde el Triásico hasta el final del Cretácico, hace aproximadamente 66 millones de años. Según los expertos, esto demuestra que la reducción de los brazos no fue un accidente evolutivo, sino una estrategia que apareció varias veces en especies distintas alrededor del mundo.

¿Los brazos eran completamente inútiles?
Aunque eran pequeños en comparación con el resto del cuerpo (aproximadamente de un metro en un dinosaurio de más de 12 metros de largo) los investigadores creen que los brazos aún cumplían alguna función.

Sin embargo, todavía no existe consenso sobre cuál era exactamente su utilidad. Algunas teorías anteriores sugerían que podían ayudar durante el apareamiento, servir para incorporarse del suelo o colaborar al sujetar presas. El nuevo estudio no descarta completamente esas hipótesis, pero sí refuerza la idea de que el arma principal del T. Rex siempre fue su cabeza.

CON INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXICO

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