POR DANIEL VÁZQUEZ
EXPRESO
El periodismo deportivo de Tamaulipas atraviesa uno de sus días más tristes tras confirmarse el fallecimiento de Manuel Hernández, reconocido comunicador de Tampico que durante más de dos décadas dedicó su vida a informar, analizar y dar voz al deporte de la zona sur del estado.
La noticia generó consternación entre periodistas, cronistas, deportistas, entrenadores y aficionados que durante años siguieron su trabajo en televisión, prensa escrita y espacios digitales, donde logró construir una identidad propia gracias a su estilo directo, crítico y apasionado.
Manuel Hernández fue una figura ampliamente conocida dentro de la cobertura deportiva tamaulipeca, especialmente por su seguimiento a la Jaiba Brava, equipo del que narró ascensos, crisis, polémicas y momentos históricos.
Su nombre estuvo ligado durante años al análisis del fútbol en el puerto de Tampico, convirtiéndose en una referencia obligada para miles de aficionados que seguían de cerca la actualidad del club celeste.
A lo largo de su trayectoria profesional trabajó en distintos medios de comunicación, destacando como director de Canal 26, además de desempeñarse como reportero, editor y columnista en periódicos de la región.
Durante muchos años formó parte de La Razón y Expreso, espacios donde dejó su sello a través de columnas y coberturas deportivas que rara vez pasaban desapercibidas.
Su presencia en programas deportivos y espacios de análisis también lo mantuvo vigente entre la audiencia. Participó constantemente en emisiones como Tiro Directo, donde compartía opiniones firmes y debatía sobre el presente del fútbol tamaulipeco y nacional. Su estilo frontal lo convirtió en una figura polémica para algunos, pero también respetada por muchos dentro del medio.
Más allá de las cámaras y los micrófonos, Manuel Hernández también buscó impulsar el deporte desde la comunidad.
Fue promotor de proyectos enfocados al fútbol amateur y al trabajo social, siendo creador de iniciativas como Somos Barrio y la denominada Champions Tampiqueña, torneos que lograron reunir a jóvenes futbolistas de distintas colonias del sur de Tamaulipas y que sirvieron como plataforma para decenas de jugadores.
Quienes lo conocieron destacan su pasión por el periodismo y su constante cercanía con las canchas. Durante años recorrió estadios, unidades deportivas y campos llaneros para cubrir historias que muchas veces pasaban desapercibidas, siempre con la intención de darle espacio al deporte local y a sus protagonistas.
Con su fallecimiento, el periodismo deportivo tamaulipeco pierde a una de sus voces más reconocidas y persistentes. Se marcha un comunicador que formó parte de distintas generaciones de cobertura deportiva y que dejó huella tanto en los medios tradicionales como en proyectos independientes.
Hoy, el silencio reemplaza las transmisiones, las columnas y los debates donde durante años apareció su voz. Sin embargo, el legado de Manuel Hernández permanecerá en la memoria del deporte tamaulipeco, en las historias que ayudó a contar y en el recuerdo de quienes coincidieron con él dentro y fuera de una cancha.




