MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que México no tolerará injerencias externas en sus procesos internos, al declarar que el país no es piñata de nadie.
La mandataria cuestionó las motivaciones reales detrás de la presión que ejerce Washington sobre México, en particular tras la muerte de dos agentes de la CIA y las acusaciones federales contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios.
Sheinbaum señaló que la ofensiva mediática contra su gobierno se intensificó a raíz de esos episodios, y planteó una pregunta directa: si el interés estadounidense en la seguridad mexicana es legítimo o responde a cálculos electorales.
¿Es realmente un interés legítimo por ayudar a México o estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense usan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026?, expresó la presidenta.
La declaración se produce en un contexto de creciente tensión bilateral, con el gobierno federal resistiendo lo que describe como intentos de influir en la agenda política nacional y en el proceso electoral de 2027.
Sheinbaum no descartó que la presión exterior forme parte de una estrategia de actores políticos en Estados Unidos que buscan capitalizar el tema de México ante su propio electorado, más que resolver problemas de seguridad compartidos.




