Por Perla Reséndez
EXPRESO-LA RAZON
CIUDAD VICTORIA, TAM.- A poco más de un año de que el pequeño Kevin Ramos Badillo muriera por las heridas provocadas al ser atropellado por un camión de Grupo Castores, los padres se manifestaron para exigir justicia.
Con cartulinas, una fotografía del menor de 11 años y su camiseta del equipo al que pertenecía, se manifestaron afuera del Centro Integral de Justicia (CIJ) donde este jueves se celebraron dos audiencias del caso.
Iván Ramos Badillo y su esposa Nelda Pérez Alanís, padres de Kevin, manifestaron su preocupación e impotencia por la forma en que se está desarrollando el caso en que se acusa al chofer de la pesada unidad que atropelló al menor, de homicidio simple intencional.
Explicaron que la defensa del imputado, solicitó un cambio de medidas cautelares, para que su defendido pueda seguir el proceso en libertad, lo que les parece injusto, luego que existe el riesgo de que nuevamente huya y no acuda a las audiencias.
En esta ocasión, un juez distinto al que llevaba el caso, resolvió negarle al imputado el cambio de medidas cautelares, por lo que deberá continuar en prisión preventiva como se le instruyó en la imputación.
“Tenemos miedo porque vemos que el Juez Juan Artemio Haro, ha sido parcial hacia la defensa del imputado”, explicando que en varias audiencias, ha accedido a omitir algunos testimonios que como defensa han presentado para demostrar la culpabilidad.
La defensa de Kevin presentará 66 pruebas testimoniales de médicos, peritos, policías, tránsitos, vecinos y familiares, con los que se busca acreditar la responsabilidad de Emmanuel “N” en la muerte del menor.
El accidente que cambió la vida de la familia, ocurrió el 18 de abril de 2025, Kevin circulaba en su bicicleta cuando fue atropellado por un camión de mudanza; el chofer no le prestó atención en el lugar.
Incluso, decidió llevárselo en el camión y lo retuvo por varias horas al interior de la empresa y solo llamó a los padres del menor para tratar de arreglar, sin mencionarles que se encontraba herido.
Luego de varias horas, Kevin fue trasladado por sus padres al Hospital Infantil donde fue operado, pero debido a la gravedad de las heridas y la sangre perdida, falleció, mientas el chofer Emmanuel “N” huyó.
Fue hasta el 13 de junio cuando fue capturado en Hueyapan de Ocampo, Veracruz y trasladado a ciudad Victoria para enfrentar la justicia.
“Era un niño muy alegre, muy responsable, jugaba con el equipo Panteras, iba a clases de inglés, participaba en el coro de la capilla San Martín Caballero, tocaba el pandero, iba a misa todos los domingos”, comentó Nelda con voz entrecortada al recordar a su hijo.
Comentaron que Kevin a sus 11 años ya tenía claro lo que quería en la vida, “quería ser médico, ayudaba a los adultos mayores, era muy noble” y remató, “yo se que él no quería morir, se que él quería vivir”.
Pidieron al Fiscal General de Justicia del Estado, el apoyo para demostrar que el chofer fue el responsable por la muerte de Kevin, ya que además de no prestarle ayuda médica, lo mantuvo secuestrado por varias horas, horas que finalmente jugaron en contra y cobraron la vida de Kevin.




