Por. Max Ávila
No se requiere mucha ciencia para suponer que las elecciones del próximo año servirán para medir la situación que guarda Morena en los doce estados que, a saber, gobierna, algunos de ellos con alta carga de dudas sobre el desempeño de sus titulares y equipos de trabajo: tales entidades son: Sonora, Baja California Sur y Norte, Colima, Nayarit, Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, Campeche, Guerrero, Quintana Roo y Tlaxcala. De una vez le agrego las otras entidades que estarán en juego: tres del PAN (Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua), una del Verde (San Luis Potosí), y la otra de Movimiento Ciudadano (Nuevo León).
En realidad, interesa saber la afectación sufrida por el partido de AMLO debido a tanto escándalo a su alrededor, dimensionado en buena medida por los adversarios, aunque en algunos las evidencias casi se convierten en pruebas que traen de cabeza a la 4T. Y deje que, al paso de los días, las semanas y los meses las cosas se complican al grado que Doña Claudia ya no encuentra verbo que utilizar en la defensa de sus compañeros bajo sospecha robándole tiempo a la solución de la problemática nacional.
El asunto es que Morena deberá ratificar su hegemonía republicana a pesar del mal comportamiento de ciertos gobernantes. Para eso está el alto porcentaje de aprobación que mantiene la Señora Presidenta que no baja del setenta por ciento aceptado hasta por los medios que sirven a los intereses de la minoría rapaz que deben tragarse sus palabras respecto de presunta pérdida de popularidad. Desde luego hay que diferenciar lo que sucede con exigencias de grupos como la CNTE o los insultos promovidos por la derecha tapatía en la masa amorfa, desquiciada, enajenada y lo que sigue, partícipe del juego donde triunfara de milagro la “selección” de fútbol, sobre Corea del Sur.
Hay que insistir sobre la falta de convicción de funcionarios que no cumplen con los mandatos de la 4T de no robar, no mentir y no traicionar dejándose llevar por la ambición de poder. Es la situación de Zacatecas donde Saúl Monreal, senador, se ha vuelto loco buscando sustituir a su hermano David en la gubernatura por la que, como sabéis, ya pasó Ricardo, el otro brother que mantiene el control de la cámara de diputados. ¿Y qué tal Guerrero con Félix Salgado Macedonio terco en heredar de su hija Evelyn el ejecutivo estatal?…¿monarquías estilo mexica o qué?.
Debemos ser claros. Hay regiones donde Morena no resultó lo que se esperaba. Es público y notorio que sacó del drenaje a falsos políticos hambrientos de poder y dinero que echan a perder las buenas obras de Palacio Nacional. Y ni modo que sea invento. Es razón del desprestigio que a toda ley se gana incluso fuera del país y que podría motivar la pérdida de espacios. Ganarlos imposible porque en Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua no podrá con el panismo. Ni siquiera en la última de dichas entidades con la campañita en contra de María Eugenia Campos Galván relacionada con la intervención de agentes de la CIA en evidente violación a la soberanía. Y ni qué decir en San Luis Potosí con Ricardo Gallardo Cardona, (ex presidiario pa´ acabarla), dispuesto a dejar el mando a su esposa Ruth González Silva. Y desde luego Nuevo León con Samuel García y el dichoso “juicio político” del que resultará favorecido y con mayor prestancia y solvencia para colocar en su lugar a su mujer Mariana Rodríguez Cantú, por ello ni le mortifica la tía Tatiana Clouthier y menos el priista Adrián de la Garza.
Quedamos en que las elecciones de gubernaturas del próximo año serán definitivas para medir la influencia morenista. Pero debemos incluir la renovación de la diputación federal que tampoco ha respondido a las expectativas transformadoras. Cierto es que con algunos traspiés (ciempiés dijo aquel), la mayoría del partido oficial sigue dominando, pero no hay garantía plena de una segunda luna de miel. No hagamos oídos sordos al llamado de Alejandro Moreno Cárdenas, el mentado “Alito”, quien super inflado por el triunfo tricolor reciente en Coahuila, pretende crear un frente nacional para ganar el control parlamentario. Ya mero y conociéndolo le hacen caso.
SUCEDE QUE
El año que viene también se renovarán 1802 ayuntamientos y las 16 alcaldías de la CDMX…ahí será donde podría mostrarse el verdadero poder popular, digo porque los corruptos están más a la vista del portador…bandidos, ahí les hablan.
Y hasta la próxima




