Por Cynthia Gallardo
Expreso-La Razón
El sector comercial local atraviesa una etapa de creciente presión económica derivada de factores que han modificado las condiciones de operación de los negocios tradicionales, entre ellos el crecimiento de las ventas en línea, el incremento de los costos fijos, la competencia de comercios extranjeros y el aumento de las cargas fiscales y laborales.
La presidenta de la Asociación Regional de Comerciantes e Industriales Mexicanos (ARCIM), Rosa Edith Deantes Martínez, advirtió que estos elementos han provocado el cierre de establecimientos locales y una disminución en la competitividad de los pequeños empresarios.
«Este es un síndrome que se está dando, entre que las rentas son altas y los propietarios sacrifican sus ingresos, también es el hecho que las ventas en línea han crecido»
Explicó que el comercio tradicional enfrenta una transformación en los patrones de consumo, impulsada por la digitalización de las compras y los cambios en la dinámica laboral de las familias.
«Estamos viviendo una generación en donde las compras las hacen en línea, ya no se toman la molestia de venir hasta el Centro. Hoy por hoy, si hablamos de familias, papá y mamá trabajan; lo más rápido es comprar en línea. Eso ha disminuido que la gente venga a comprar a las tiendas y ha afectado a los comerciantes locales»
De acuerdo con la dirigente empresarial, la reducción en el flujo de consumidores hacia los centros comerciales tradicionales repercute directamente en las ventas de negocios familiares, mientras que las franquicias cuentan con mayores herramientas financieras para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.
A lo anterior se suma la competencia de productos importados de bajo costo, cuya presencia ha aumentado en los últimos años y ha generado una presión adicional sobre los márgenes de ganancia de los comerciantes establecidos.
«La competencia que hay con productos chinos, extranjeros; si hablamos de papelería es una diferencia abismal de un precio a otro, aunque la calidad da mucho qué desear. Las familias buscan economizar y que su presupuesto alcance»
Otro de los factores que impactan la rentabilidad de los negocios son los costos operativos.
Deantes Martínez expresó que independientemente del nivel de ventas, los empresarios deben cubrir obligaciones fiscales, cuotas patronales y prestaciones laborales.
«Nosotros tengamos ventas o no tengamos ventas tenemos que cumplir con impuestos, con prestaciones y eso ha caído que ya no nos da para pagar una renta tan cara»
Asimismo, indicó que los incrementos en servicios básicos como agua potable y energía eléctrica han elevado significativamente los gastos de funcionamiento.
«Los servicios han aumentado, por ejemplo agua que pagamos una cuota comercial; en menos de dos años el consumo por este servicio se ha triplicado. El servicio de luz, no se diga. Todo esto obliga a que los comerciantes locales no puedan con tantas cargas»
La representante de ARCIM señaló que el escenario actual refleja los desafíos que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas para mantenerse competitivas, en un entorno donde la reducción de costos, la digitalización y la adaptación a nuevos hábitos de consumo se han convertido en factores determinantes para su supervivencia.
Aunque los aproximadamente 150 afiliados a la asociación han logrado enfrentar las dificultades mediante estrategias compartidas y asesoría permanente, reconoció que el cierre de negocios locales continúa siendo una señal de alerta para la economía regional, debido a su impacto en el empleo, la inversión y la actividad comercial de los centros urbanos.




