Por. Juan Carlos López Aceves
Existe un malestar creciente de la militancia de Movimiento Ciudadano, contra su dirigencia estatal, a la que no ven haciendo lo necesario para posicionar al partido, rumbo a la importante elección intermedia de 2027. Pareciera que, ROBERTO LEE PONCE, se mareó de poder o duerme en sus laureles, luego asumir la coordinación estatal en noviembre de 2024.
Cargo al que llegó por dedazo de DANTE DELGADO RANNAURO, dueño de MC, desde que surgió como Convergencia por la Democracia, en agosto de 1999. Cambiando a Convergencia en 2002 y a MC en 2011
Fue elegido sin la legitimidad que trae consigo de competir por el cargo, pues existían opciones mejores que el empresario de Matamoros. LUIS TORRE ALIYÁN, abogado combativo y comprometido con la sociedad. RIGOBERTO RAMOS ORDOÑEZ, un líder nato de Reynosa, que obtuvo más votos que LEE PONCE en la elección municipal de 2024.
ROBERTO LEE PONCE tiene 19 meses en la dirigencia estatal, manejando los dineros del financiamiento público a su antojo. Manejo patrimonialista del partido, que también hizo JUAN CARLOS ROMERO ZERTUCHE.
Ambos personajes grisáceos, tienen en común su renuencia a transparentar el destino de los recursos públicos que recibe del IETAM. Rendir cuentas no es lo suyo, a pesar de que, tanto en los Estatutos de MC como en el Programa de Acción, son principios rectores del partido naranja.
Que, para ROBERTO LEE PONCE son letra muerta, como sucedió durante la presidencia de JUAN CARLOS ROMERO ZERTUCHE. Transparencia y rendición de cuentas son palabras que abundan en sus discursos, pero no en sus acciones como dirigentes de un partido que se dice “moderno”.
Mentira: en esta materia definitoria de una democracia, MC se mimetiza con el PRI y el PAN. Reproduce sus vicios y prácticas de opacidad. Hacia afuera, exige a la 4T transparentar la información gubernamental. Hacia adentro, la opacidad es la constante. Es candil de la calle y obscuridad en la casa. LEE PONCE se conduce como la vieja clase política, con careta naranja.
Además, el dirigente de Movimiento Ciudadano, es cómplice de los jóvenes conocidos como los “Backyadigan” o “Samueles”, que, en Victoria, violentan la legislación electoral, un día sí y el otro también, entregando en las colonias sillas de ruedas, láminas para techo, bacheo, luminarias y demás.
Son actos anticipados de campaña porque, con toda seguridad, sus nombres estarán en las boletas de 2027. Pregonan la nueva política, pero practican las mismas mañas del PRI, al que dicen aborrecer. Sacan ventaja indebida y se aprovechan que JUAN JOSÉ RAMOS CHARRE, anda negociando su arribo al TRIELTAM. Por eso el árbitro no les saca tarjeta.
Me refiero a JUAN JOSÉ SALAZAR, BENITO VILLARREAL, PATO PÉREZ, ALAN PERALTA y PAULINA RIVERA. Todos los días estrenan un video, en donde capitalizan las condiciones de pobreza en que vive un segmento de la población victorense, para llevar agua al molino de sus redes sociales.
¿De dónde sale el dinero? Una pregunta que, seguramente, no responderá ROBERTO LEE PONCE. Tampoco pondrá a la vista del público, el manejo del financiamiento público de MC. Que en 2025 ejerció cerca de 22 millones de pesos y en 2026 ejercerá 23.2 millones.
No lo hará, porque le tiene alergia a la transparencia y rendición de cuentas, como la tuvo JUAN CARLOS ZERTUCHE ROMERO. Ambos representan a la vieja política, que adoraba la opacidad en el ejercicio del poder.
Son la misma gata, pero revolcada. Es el gatopardismo de LAMPEDUSA que anida en MC: cambiar para seguir igual. Dicen una cosa y hacen otra. Marcar la boleta en 2027 por la opción naranja, será un voto tirado a la basura.
Sin duda, con RIGOBERTO RAMOS ORDOÑEZ o LUIS TORRE ALIYÁN en el timón, MC estaría mejor conducido. Pero los padrinos de ROBERTO LEE PONCE, pesaron más en el ánimo de DANTE DELGADO RANNAURO.




