
México ocupa un lugar constante entre los países con mayor tiempo de pantalla en América Latina. El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) registra cada año cómo el celular absorbe más tiempo de entretenimiento de los mexicanos: desde plataformas de streaming hasta apps para apostar en deportes, la pantalla chica compite hoy con cualquier otra.
La pregunta hoy no es si los mexicanos usan el celular para entretenerse, sino qué apps concentran la mayor parte de esas horas.
Cuánto tiempo pasan los mexicanos frente al celular
La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de Información en los Hogares (ENDUTIH) del INEGI confirma que el 94.6% de los usuarios de internet en México lo hacen desde un celular. La televisión sigue presente en los hogares, pero para el grupo de 18 a 34 años el smartphone es la primera pantalla desde hace varios años.
El IFT documenta en sus informes anuales de consumo de contenidos que el tiempo promedio de uso supera las tres horas diarias, con picos más altos los fines de semana, cuando los usuarios combinan entretenimiento, noticias y ocio sin cambiar de dispositivo.
De streaming a apps de apuestas deportivas: qué concentra el tiempo de los mexicanos
El streaming de video lidera el consumo. YouTube, Netflix y TikTok dominan las sesiones más largas. Las redes sociales siguen cerca, con Facebook e Instagram como las plataformas con mayor base de usuarios activos en el país.
Un segmento que creció con fuerza en los últimos años es el de las apps vinculadas al deporte. Los usuarios ya no solo revisan marcadores: consumen transmisiones, estadísticas en tiempo real y formas de entretenimiento en torno a los partidos. Dentro de ese bloque, plataformas como concentran parte del tiempo de quienes buscan una experiencia más activa al seguir las competencias desde el celular.
La música en streaming y los juegos móviles completan el cuadro, con una audiencia que no separa el tiempo libre del tiempo frente a la pantalla.
Por qué el celular desplazó otras pantallas
Los datos móviles en México se volvieron más accesibles en la última década, resultado de mayor competencia entre operadoras y de la regulación en el sector de telecomunicaciones. La expansión de la red 4G y el inicio del despliegue 5G pusieron conectividad en zonas donde antes no llegaba. A eso se suma lo más concreto: el celular está siempre a la mano, no depende de estar en casa ni frente a un televisor.
Ese peso del smartphone en la vida cotidiana también explica por qué el gobierno federal impulsó este año el registro obligatorio de líneas de celular, una medida directamente vinculada al rol que el dispositivo ocupa en la comunicación y el entretenimiento de los mexicanos.
El celular como primera pantalla para el entretenimiento personal en México ya no es una proyección a futuro, es el hábito instalado de una mayoría.




