Por Staff
Expreso – La Razón
Elementos de la Dirección de Tránsito de Monterrey se convirtieron en los «ángeles de la guarda» de una familia que viajaba desde Ciudad Victoria, Tamaulipas, en busca de auxilio médico urgente.
Los hechos ocurrieron a las 6:35 horas del viernes sobre la avenida Eugenio Garza Sada, a la altura del Parque Canoas.
Un hombre de 56 años, visiblemente afectado de salud y acompañado por su nieto de apenas 11 años, se acercó desesperado a la oficial Claudia Esmeralda Álvarez González.
La ambulancia que habían solicitado nunca llegó.
La oficial Álvarez González y su compañero, Martín Alvarado, subieron al abuelo y al menor a la patrulla 613.
Con sirena abierta y abriéndose paso entre el tráfico matutino, los agentes trasladaron a toda velocidad al paciente directo a las salas de urgencias del Hospital Universitario.
La oficial observó la confusión del pequeño de 11 años y de inmediato lo protegió.
Mientras el adulto era ingresado se encargó de tranquilizar al menor, lo llevó a desayunar y se mantuvo en constante comunicación con sus familiares en Tamaulipas, para informarles que el niño estaba sano, salvo y bajo su estricto resguardo.




