31 julio, 2026

31 julio, 2026

Se afianza Tamaulipas como tierra del cabrito

El altiplano tamaulipeco produce mucho del cabrito que se consume en Nuevo León, el cual es vendido de forma directa por los capricultores para evitar intermediarios y mejorar sus ganancias.
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Por Antonio H. Mandujano

EXPRESO-LA RAZON

A pesar que Nuevo León es reconocido a nivel nacional por la tradición gastronómica del cabrito, gran parte de los animales que abastecen ese mercado provienen de Tamaulipas, donde la caprinocultura continúa consolidándose como una actividad estratégica para cientos de familias rurales del Altiplano y otras regiones semiáridas del estado.

Actualmente, la entidad mantiene un inventario estimado de entre 180 mil y 200 mil cabezas de ganado caprino, lo que permite generar cada año entre 90 mil y 100 mil cabritos, muchos de los cuales se comercializan dentro y fuera del estado.

Así lo informó a Expreso el director de Extensionismo Pecuario y Forestal de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura de Tamaulipas, Eduardo Esteban Maraboto Martínez, quien destacó que «el principal producto de toda esta zona es el cabrito».

«Desde hace tres años diseñamos un esquema mediante el cual nuestros técnicos extensionistas identifican los animales que ya están listos para sacrificio y apoyan a los productores en todo el proceso de comercialización para que obtengan un mejor ingreso», explicó.

Maraboto Martínez destacó que la caprinocultura representa una alternativa productiva fundamental en regiones donde otras actividades agropecuarias enfrentan severas limitaciones debido a las condiciones climáticas y geográficas.

«La cabra prospera donde prácticamente ninguna otra actividad rural puede hacerlo. Son zonas áridas, con pocas precipitaciones y terrenos accidentados. Este animal aprovecha arbustos y vegetación rústica que otros animales no consumen, produciendo proteína de alta calidad a través de su carne y leche», señaló.

Indicó que actualmente los productores del Altiplano reciben asistencia técnica para mejorar la sanidad, nutrición y reproducción de sus hatos mediante programas de vacunación, desparasitación y suplementación alimenticia durante las etapas críticas de gestación y lactancia.

El funcionario reconoció que la actividad aún se recupera de los efectos de la prolongada sequía que afectó los inventarios pecuarios del estado; sin embargo, aseguró que las condiciones climáticas más favorables registradas desde 2023 han permitido iniciar una etapa de repoblación y crecimiento de los hatos.

De acuerdo con datos del Sistema de Información Agropecuaria y Pesquera (SIAP), durante 2024 Tamaulipas produjo más de mil 500 toneladas de carne caprina en canal, mientras que la Secretaría de Desarrollo Rural mantiene programas para fortalecer la genética y productividad de los rebaños.

Uno de los aspectos más relevantes es el papel que desempeña Tamaulipas como proveedor de cabrito para Nuevo León. «Existe la idea de que Nuevo León es productor porque ahí se consume mucho cabrito, pero realmente es un gran consumidor. Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas y San Luis Potosí abastecen buena parte de la demanda de los restaurantes neoloneses», afirmó.

Agregó que durante muchos años los productores vendían sus animales a intermediarios que acudían directamente a los ranchos, obteniendo precios muy inferiores al valor comercial final.

Para revertir esta situación, el Gobierno de Tamaulipas implementó un esquema de comercialización directa que permite a los productores obtener mayores ganancias al reducir la intermediación.

Como parte de los proyectos de valor agregado, la Secretaría de Desarrollo Rural trabaja en la ampliación del rastro Tipo Inspección Federal (TIF) de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, con el propósito de incorporar una línea especializada para el procesamiento de caprinos y ovinos.

El objetivo es comercializar cabrito empacado al vacío y con certificaciones sanitarias que permitan acceder a mercados de mayor valor.

«Ya no sería solamente vender el animal en pie o en canal; se le daría un valor agregado importante al producto, beneficiando nuevamente al productor y fortaleciendo la presencia del cabrito tamaulipeco en otros mercados», indicó.

Además, durante 2026 la dependencia ha impulsado acciones para mejorar la calidad genética de los hatos mediante evaluaciones reproductivas de sementales y programas de extensionismo en municipios del Altiplano, como Jaumave, Tula y Bustamante.

La caprinocultura continúa siendo una de las actividades pecuarias más importantes para cientos de familias rurales de Tamaulipas, que encuentran en la producción y venta de cabritos una fuente fundamental de ingresos.

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