«Las agencias de seguridad nacional indicaron hoy que ha habido un mayor nivel de amenaza terrorista tras el asedio en el café de Martin Place», dijo Abbott, en referencia a la toma de rehenes hecha por Haron Monis, un autodenominado jeque iraní, quien fue abatido por la policía.
La madrugada del 16 de diciembre pasado Haron Monis irrumpió en la cafetería Lindt de Sídney y retuvo a la fuerza a 17 personas, entre empleados y clientes, por más de nueve horas, ante lo cual la policía lanzó un operativo para rescatar a los rehenes, que culminó con tres muertos (incluido el autor del asedio).
«Estoy alertando a la gente sobre el hecho de que el nivel de terrorismo sigue siendo alto y que con este nivel es muy probable un nuevo ataque», dijo el primer ministro australiano, quien reiteró su compromiso de combatir el extremismo.
Abbot reveló que pidió a la policía impulsar su presencia en lugares públicos altamente concurridos durante las celebraciones de Navidad, como el Sydney Harbour, donde se encuentra la Ópera y el Puente de la Bahía de Casa de la Ópera.
«Nuestras fuerzas de policía y nuestros organismos de seguridad y de inteligencia están haciendo todo lo posible para controlar e interrumpir todas las amenazas a nuestra seguridad», indicó el funcionario, según un reporte de la cadena australiana ABC.
Es por eso, agregó, que es importante que las personas se mantengan en alerta y estén conscientes, “así como nuestra policía y los organismos de seguridad están haciendo todo lo humanamente posible para mantenernos a salvo».
Pese a los temores de un nuevo acto terrorista, el jefe de gobierno instó a los australianos a seguir con su vida de forma normal, pero mantenerse en el nivel de alerta máxima.
«Como podrán entender, un ataque es probable, no sabemos cuándo y cómo puede venir, pero sí sabemos que hay gente con la intención y la capacidad para realizarlo, por ello es importante que, además de la seguridad, las personas sean conscientes de la realidad», dijo.