15 enero, 2026

15 enero, 2026

Las nuevas reglas

Catalejos

Numerosos especialistas trabajan detrás de las partidos para afrontar el inédito escenario electoral que se impone en el 2015.

Políticos de todas las filiaciones coinciden en que se tratará de una de las contiendas más fiscalizadas, y que un error puede costarles, incluso, la nulidad de la elección.

De entrada, será el debut «oficial» del Instituto Nacional Electoral (INE), el organismo que comanda Lorenzo Córdova Vianello y que durante los primeros meses de este proceso atravesó una crisis severa con los partidos de oposición que llevó, incluso, a que siete de ellos se levantaran de la mesa.

La razón: la supuesta mano débil del INE para castigar lo que parecen actos irregulares del Partido Verde Ecologista de México.

En materia de fiscalización, la disposición que más trastornó las actividades de los candidatos incluso desde su periodo de precampaña, es el nuevo método de fiscalización de los recursos.

De entrada, se creó una comisión integrada por cinco consejeros del INE que podrán apoyarse en una unidad técnica en caso de ser necesario.

Pero lo más importante es que ahora esta comisión monitorea los gastos en simultáneo al desarrollo de la contienda. Es decir, todos los días los equipos de campaña deben rendir cuentas de lo que gastaron y para qué, con lo cual se reduce considerablemente el tiempo de reacción de la autoridad en caso de encontrar una anomalía.

A más tardar, un mes luego de concluida la campaña, el INE tendrá informes que permitan castigar a quien haya gastado de más.

El nuevo reglamento electoral estipula que además del dinero público que recibirán los partidos, sólo podrán acceder a financiamiento privado vía aportaciones de sus militantes y donaciones de sus simpatizantes.

En este punto se detalla que las donaciones no podrán provenir de empresas, organismos internacionales, ni simpatizantes que vivan en el extranjero.

Estas nuevas restricciones han hecho que los partidos contraten a un ejército de abogados y contadores que los ayuden a plantear nuevas estrategias que les permitan obtener el dinero suficiente y gastarlo de la manera correcta.

Desde luego no es fácil para decirlo de manera sencilla: les modificaron radicalmente la manera de hacer campaña a la que estaban acostumbrados desde hace años.

Y el riesgo no es menor, el reglamento ya incluye como causa de nulidad de una campaña el rebase del tope de gastos cuando éste sea mayor al cinco por ciento del monto total y la utilización de recursos cuya procedencia no pueda justificarse legalmente.

Esa es la misma razón, por la que el periodo de precampañas y este intermedio que vivimos ha sido particularmente apagado.

No es falta de ganas, insisten los partidos, es miedo.

Comentarios: mdominguezf@gmail.com

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