Con la eliminación, bastante previsible, que anoche sufrió Correcaminos en la cancha del Tecnológico, el equipo de la UAT podrá quitarse de encima toda etiqueta que califica a la CopaMX como un distractor del real objetivo: el ascenso.
Así como era previsible la derrota, así de obvio resultará escuchar hoy los discursos de jugadores, cuerpo técnico y directivos que ya tienen bien estudiado el discurso que según ellos, provocará que alguien -no se quién- les crea que en realidad la meta es ascender.
El equipo de la UAT vive un momento de crisis, pues la CopaMX es también un torneo oficial en el que se debe de competir y no verlo ni como una competencia para foguear jugadores, porque ni siquiera Cadena pudo darle continuidad al debut o aparición de elementos de la cantera, ni tampoco debe verse como una carga puesto que ningún partido se jugó de gratis.
Lo que si es que Ricardo Cadena puede dejar de experimentar, definir un parado táctico y sobre todo a los jugadores que puedan desempeñar mejor la posición, porque de ninguna manera es sano que un equipo con tamaño plantel que tiene, ande todavía a estas alturas del torneo, buscando quiénes y cómo habrán de jugar.
La historia de siempre: llega un técnico, arma un equipo, no funciona y lo corren; el relevo dice que le faltan algunas piezas para ajustar, fracasa por ende, le traen las piezas que le faltan, lo corren también y viene otro, que pide otras piezas… y así, sucesivamente hasta cumplir 20 años donde mismo.
@luisdariovera




