10 enero, 2026

10 enero, 2026

Mercados: señal de alerta

El Kiosko

A las 5:30 horas de ayer, se desprendió una loza de cemento entre los pabellones C5 y D5, ubicados en el área oriente del mercado municipal Francisco I. Madero, de Tampico.

Aproximadamente 10 kilos de la loza cayeron sobre los rieles del cableado eléctrico. Afortunadamente, en ese rato, aún no había gente en el centro de abasto, aunque los locatarios ya estaban a punto de llegar para abrir sus negocios. No obstante, el riesgo es inminente.

La señal de alerta está más que clara: los mercados municipales, que se construyeron hace ¡¡¡87 años!!!, pueden registrar un derrumbe más que lamentable. Los inmuebles ya no son seguros, el peligro de un desplome con consecuencias fatales es una realidad, sin olvidar que, a estas alturas, carecen de funcionalidad.

¿Qué va a pasar el día en que un pedazo de techo caiga sobre un locatario o un cliente en una ‘hora pico’? ¿Qué tal si el desplome hiere a alguien de gravedad o, peor todavía, lo mata?

Ante eso, surge una pregunta por demás candente: ¿Quién va a ser el responsable del caso? ¿Las autoridades municipales? ¿O, lo más probable, los comerciantes que se niegan a dejar unos edificios corroídos por el tiempo?

Ese cuestionamiento fue planteado por los reporteros que cubren la fuente del Palacio Municipal durante la rueda de prensa que ofrecieron ayer el titular de Protección Civil, Eduardo Zamorano Riestra, y el director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Tampico, José Fernández Espínola.

Ambos funcionarios se refirieron a los distintos dictámenes técnicos emitidos por la autoridad y los especialistas. El análisis es más que puntual desde hace tiempo: cuatro o cinco áreas de cada mercado se encuentran en riesgo de sufrir un desplome, con todo el peligro que eso representa para los comerciantes y los clientes.

‘La realidad es que ya hay un dictamen que se presentó por parte de la Dirección de Obras Públicas. Ya hay un dictamen que se presentó por un especialista. Esto que el día de hoy acaba de pasar son efectos de lo mismo, que ya se había platicado de manera anterior y, bueno, es para que ustedes estén enterados’, dijo Eduardo Zamorano Riestra.

Puntualizó: Afortunadamente no se presentó un riesgo, pero hay que recordar que el riesgo es latente’. Y añadió: ‘La intención es que los locatarios entiendan que es una realidad de que los mercados ya necesitan llevar a cabo su remediación final, para que se pueda construir el nuevo mercado’.

¿Por qué se registran desprendimientos de cemento de los techos de los viejos mercados municipales? Más allá de la antigüedad de los centros de abasto, existe una razón técnica: las varillas, que se encuentran muy oxidadas, sufren el desgaste de su grosor, reducido ya en un 50 por ciento.

No sólo las varillas están muy desgastadas, el cableado eléctrico padece una exposición continua a la humedad. Y algo más grave: los tanques de gas se ubican por encima de los cables de electricidad. El riesgo es inminente. El peligro es real.
Eso no es todo: algunos comerciantes tuvieron ‘la genial ocurrencia’ de construir bodegas encima de los locales, es decir, edificaron un segundo piso. En otras palabras, existe sobrepeso. Por supuesto, esas construcciones son ilegales, nunca contaron con el permiso de la autoridad municipal.

Ante estas señales de alerta y advertencia, el Ayuntamiento de Tampico debe dejar en claro, con notificaciones y ordenamientos apegados al derecho y la legalidad, que la responsabilidad sobre hechos lamentables que puedan ocurrir en los arcaicos mercados municipales recaerá en aquellos que se oponen -por razones meramente políticas, donde un diputado federal tiene las manos metidas- a la construcción de los nuevos centros de abasto, los que garantizarían, sin lugar a dudas, la seguridad de los comerciantes y de los clientes.

Es hora de que se aplique la legalidad. Una aplastante mayoría de los tampiqueños aprobará la decisión de la administración municipal. Es hora de construir el futuro y, sobre todo, de evitar una tragedia.

LAS PROPUESTAS DE ESDRAS ROMERO

El candidato del PRI a la diputación federal por el Séptimo Distrito, Esdras Romero Vega, sabe perfectamente que la propuesta siempre será la mejor estrategia para ganar una campaña.

Así lo ha hecho en sus anteriores competencias proselitistas y, en todas, obtuvo el triunfo. La propuesta y el compromiso es la carta de presentación idónea ante los ciudadanos y los distintos sectores de la sociedad.

Un compromiso de un aspirante a diputado federal, más allá de legislar, es la gestión de recursos. La gente no quiere que hablen tanto de leyes, sino que le resuelvan problemáticas comunes, asuntos que afectan el desarrollo de un sector. Esa es una realidad, eso es lo que se vive en las calles y en las plazas.

Por ello, Esdras Romero Vega se reunió con uniones de choferes de Ciudad Madero y Altamira, con quienes se comprometió a gestionar recursos para la necesaria y urgente modernización del transporte público, algo que no sólo desean los concesionarios, sino también los miles de usuarios de la zona metropolitana del sur de Tamaulipas.

Una forma de ayudar a los choferes para modernizar sus unidades es a través de la gestión de créditos especiales, además de generar una clasificación de estímulos especiales en el pago de tenencia y emplacamiento.

Claro, otro tema para apoyar la modernización del transporte público es continuar con la pavimentación de las calles por las que transitan las unidades. Ese fue otro compromiso establecido por el candidato priista a la diputación federal por el Distrito Siete, quien es el favorito para ganar la elección del 7 de junio.

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