Ya se cumplieron 15 días de campaña, tiempo suficiente para que en buena parte de los 8 distritos los candidatos ajusten estrategias o se resignen a la derrota.
Así es mis queridos boes, la constante en las campañas de PRI y PAN, además de la chiquillada, es que los equipos y sus candidatos andan como pasmados, espantados por las supuestas restricciones de la Ley Electoral y no acaban de arrancar.
Es cierto, están prohibidos los pendones, les dijeron que cada peso que se gaste cuenta, pero me da la impresión que muchos de ellos con esas disposiciones quieren justificar la flojera que les gana, las agendas los encueran.
No hace falta mucho análisis, con ver los boletines de los candidatos para darnos cuenta de la intensidad que cada uno le pone.
Hasta ahora el que más ha sudado la camisa es Alejandro Guevara, diario tiene que cambiarse en varias ocasiones la prenda rojo tenue a cuadros porque no para, lo mismo que Miguel González Salum y Esdras Romero, uno de Mante y los otros de Victoria y Madero, respectivamente.
Ahí están las fotos, los tres todos los días están rodeados de gente, recorriendo colonias, barrios y ejidos.
Por otro lado están los que siempre salen fresquecitos en los boletines, comunicados que se derivan de eventos en salones, almuerzos o reuniones poco concurridas. Es más, hay candidatas que por varios días ni siquiera se aparecen en los boletines de su propia campaña.
Otros son los que parece que sí le echan ganas, pero que en definitiva no se les da, caso el de Chuchín De la Garza que va por Matamoros por el PRI y que aunque todo mundo considera un buen hombre, no logra emocionar ni a los de su equipo.
Los eventos del ex gerente de la JAD en Matamoros son poco menos que misas de difunto y si a eso le agregan que los domingos no opera, pues no hay muchas esperanzas de que logre siquiera poner nervioso al candidato panista Ramiro Salazar, que anda a paso veloz.
No sé si Chuchín tenga algo que perder en Matamoros, pero ahí está atravesado por ejemplo Antonio Martínez Torres, a quien en el tricolor le veneran como el mejor operador político y quien podría cargar con la derrota en sus hombros.
Lo mismo ocurre con la figura de Baltazar Hinojosa, ex alcalde y ex diputado federal, pero eso que, es aspirante a la gubernatura y en su calidad de candidato plurinominal tiene la obligación de hacer ganar a Chuchín; el caso es que no se deja.
Hay versiones incluso que aseguran que poco a poco Baltazar ha tomado distancia del candidato, porque ve que el barco casi llega al fondo del mar y no quiere que le consideren en la lista de víctimas mortales.
En Reynosa la señora Esther Camargo paga las consecuencias de un mal manejo de prensa, una nada buena relación de buena parte de la clase política actual con su esposo Óscar Luebbert y por supuesto la violencia que se ha desatado en los últimos días por aquella frontera.
A Camargo igual le pega la indiferencia del alcalde Pepe Elías Leal que está alejadísimo de la sociedad porque aunque los problemas, sobre todo los de seguridad son evidentes, él sigue diciendo que Reynosa es casi casi el paraíso.
Pero en el PAN andan peor en varios distritos; en Victoria por ejemplo Maricela Patiño se ve sola, sin emoción, enfrenta la queja incluso de sus compañeros de partido quienes la acusan de no intentar ganar.
Y es que cuando Patiño presumía que por no ser de ningún grupo tenía el apoyo de todos nos damos cuenta de que en realidad juega a no estorbarle a los otros partidos y lo hace bastante bien.
En Tampico María Elena Figueroa también anda huérfana de apoyos partidistas y de estrategia de medios.
Por ejemplo, los seis regidores panistas de Tampico no se asoman a la campaña, porque están molestos tras las críticas de que han sido objetos por el ‘Malapaga’ de Germán Pacheco por el respaldo que han dado al proyecto de nuevos mercados municipales.
La que paga los platos rotos es la candidata que está sola, únicamente con el mediano apoyo de Pacheco al que sus acreedores le siguen los pasos porque estando a punto de terminar la legislatura federal todavía debe dinero de su campaña. Con esas ayudas la candidata panista no necesita enemigos.
En los otros partidos la cosa es hasta ridícula, desde la candidata a la que sólo le darán permiso en su trabajo de hacer campaña 15 días, la otra muchacha que está en exámenes y por eso no sale a buscar el voto, el candidato de la silla de ruedas que no trae ni la mitad de la energía con la que organizó las marchas por la paz o candidatos a los que la prensa ni siquiera les conoce el rostro.
En fin, ya son 15 días, tiempo suficiente para que los candidatos y los partidos puedan evaluar el éxito o el fracaso de las estrategias con las que arrancaron las campañas, algunas insisto, si no cambian están obligadamente destinadas al fracaso.
Cabeza de Vaca, el revuelo…
De la oficina del senador Francisco Javier García Cabeza de Vaca ayer me informaron que es falsa la información en la que un portal lo señalaba como acusado de lavado de dinero. Dicen que las propiedades enumeradas están en las declaraciones patrimoniales de su familia y que en realidad se trata de una reacción furibunda del alcalde Pepe Elías Leal porque no le gustaron las críticas por la inseguridad que hizo el panista.
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