Mientras que los candidatos de los partidos políticos recorren las calles en demanda del voto de los ciudadanos y se comprometen, como lo hicieron los abanderados de procesos electorales anteriores, la realidad en la que se debaten las familias pobres pone a diario de relieve que nada se ha hecho para resolver los graves problemas que padece el país.
El Banco de México informó ayer que México tiene 20 años de estancamiento en el combate a la pobreza, afirmación que indica que las promesas y los compromisos hechos por los candidatos a diputados, alcaldes, gobernadores y presidentes de la República de hace dos décadas para atacar el fenómeno, o fue una vulgar engañifa o las medidas que se tomaron no dieron resultado.
De acuerdo con el reporte de la institución financiera, el ingreso que obtienen en estos momentos 23 millones de mexicanos no les alcanza para comprar la canasta básica y que otros 61.4 millones viven en pobreza moderada, cifra que demuestra que más de 80 millones de personas, de las 120 millones que conforman la población nacional, tienen dificultades para subsistir.
Otro hecho lamentable es que hay un desconexión entre el crecimiento de la economía y el problema de la pobreza, lo que significa que aunque nuestra economía creciera a un ritmo más acelerado que el actual, esto no mejoraría la crítica situación en la que viven la mayoría de los trabajadores.
El Tratado de Libre Comercio de México, los Estados Unidos y Canadá firmado hace 20 años ha comprobado que, además de que no sacó a los mexicanos de la pobreza, como el gobierno de presidente Carlos Salinas de Gortari ofrecía cuando promovía las bondades del documento, es falso que la apertura comercial, a la que le apuestan la mayoría de los gobernantes del mundo para resolver la problemática social, no es garantía de que las cosas van a mejorar para las masas.
Lo peor del caso no es únicamente eso sino que, a veces, las empeoran.
Y no sólo en lo económico, sino también en materia de salud. La venta de carne procedente del exterior, que es más accesible a los consumidores en términos de precio que la que se expende en la localidad, pero de pésima calidad, por ejemplo, que trajo consigo el TLACAN es uno de los factores que ha contribuido a la obesidad, entre otros males.
Esa es, entre muchas otras, una de las razones por las que son cada vez más los votantes que están decepcionados del desempeño de los miembros de la clase política y por la que miles de ciudadanos de todos los segmentos sociales, pero principalmente de los que menos tienen y de los jóvenes, no acudirán a las urnas a votar el 7 de junio.
A propósito, el candidato del Partido Nueva Alianza a diputado por el VIII distrito electoral de Tampico, el famoso color turqueza, José Luis Palomares Galván, ha venido repitiendo desde que inició la campaña electoral, que la sociedad está harta de los partidos políticos, pero piensa que el hartazgo es en contra de todos menos del Panal, sin darse cuenta que de este, como de su fundadora la profesora Elba Esther Gordillo Morales, actualmente en desgracia, tampoco quieren saber nada los electores.
Ya que hablamos de partidos políticos, lo único bueno de las violaciones sistemáticas de la ley en las que ha incurrido el Partido Verde Ecologista es que, como las multas que aplica el tribunal electoral del poder judicial de la federación a las agrupaciones políticas se canalicen al CONACY, ha convertido al PVEM en uno de las principales promotores de la ciencia y la investigación, rubro en el que el país tiene uno de los mayores atrasos.
Como dice el dicho, no hay mal que por bien no venga.
En asuntos de otra índole, el diputado Carlos Javier González Toral arremetió ayer de nueva cuenta contra Ferromex. El motivo, la negativa de la empresa ferrocarrilera a reubicar el patio de maniobras, que opera en pleno centro del municipio de Altamira, a pesar del peligro y de los constantes trastornos que eso ocasiona al tráfico de vehículos y peatones, pero sobre todo para la salud pública, porque muchos de los furgones que participan en las maniobras transportan sustancias tóxicas peligrosas.
El legislador anunció que para presionar a las autoridades de la SCT a que atiendan lo antes posible turnará el caso al Congreso del Estado.
Cambiando de tema, la salida de Rafael Méndez Salas del dirigencia estatal del sindicato magisterial de Tamaulipas, a la que disfrazó de permiso para sumarse a la campaña electoral del PANAL, es un anticipo de lo que podría ocurrir en el futuro en el gremio a los secretarios generales que desatiendan al profesorado y también una voz de alerta para la SEP por el creciente, aunque hasta ahora callado, malestar de los trabajadores de la educación contra la reforma educativa.




