No obstante que el llamado voto corporativo, propio de los días de hegemonía política del PRI y de la época del partido único que, afor- tunadamente, ha desaparecido o se encuen- tra en proceso de extinción, los dirigentes y candidatos del tricolor se resisten a aceptar la realidad.
En el actual y otros procesos electorales re- cientes sigue siendo común entre los priistas que se afirme que cuentan con el respaldo de sindicatos y segmentos sociales, cuando ellos mismo saben mejor que nadie que los ciudadanos que militan en este tipo de orga- nizaciones tienen preferencias políticas, que en la mayoría de los casos son distintas a las de los representantes gremiales.
Es como las fotos multitudinarias, cuando algún candidato dice que es apoyado por tal o cual agrupación parece que se siente arro- pado psicológicamente y quizá ésa es una de las razones por las que el corporativismo se ha convertido en una manía política de los jerarcas del ex invencible.
Ayer, por ejemplo, llegó de Reynosa la noticia de que los trabajadores del volante de aquel municipio de la frontera respaldaban la candidatura y al proyecto político de la abanderada tricolor del segundo distrito elec- toral, María Esther Camargo Félix, a pesar de que hace muchos años que las estructuras del Revolucionario Institucional han dejado de tener el control de las simpatías y prefe- rencias políticas de los integrantes de este tipo de asociaciones.
Las cosas han cambiado tanto que nadie tiene ya ni siquiera la seguridad de que las bases del propio partido al que representan votarán por sus candidatos.
Lamentablemente, hay otros hechos igualmente lesivos y nefastos para los mexi- canos que siguen siendo una realidad, como la justicia cotidiana, que, además de que no es pronta ni expedita, como establece la ley, se encuentra al servicio del mejor postor, como el sistema de administración de este preciado bien jurídico en el que la corrupción es el común denominador que lacera a las miles de personas que tienen la mala suerte de caer en sus garras.
El presidente Enrique Peña Nieto recono- ció ayer el problema y la mayoría de los ha- bitantes de este país deben de estar rezando para que las acciones y medidas anunciadas por el señor de los Pinos con el objeto de re- mediarlo no vaya a quedar de nueva cuenta en un catálogo de buenas intenciones, como ha ocurrido en muchas otras ocasiones.
Es tal el desinterés y la desconfianza de la sociedad en los asuntos públicos que la aprobación de la ley nacional anticorrupción, a la que le dieron el visto bueno todos los partidos políticos, aunque haya sido el PAN el que propuso originalmente la iniciativa legal, prácticamente pasó inadvertido para la po- blación en general, a pesar de la importancia que la legislación representa para todos.
La gente, sin embargo, piensa de otra manera.
Hay tantas leyes buenas, como las que tipi- fican los delitos de peculado, enriquecimien- to ilegal, desvío de recursos públicos y abuso de autoridad, entre otras, que si se aplicaran como debiera no habría necesidad de legislar contra la corrupción, que están convencidos de que el nuevo ordenamiento legal tampo- co cambiará las cosas.
En la campañas electorales, por otra parte, los que deben de estar preocupados son los dirigentes del Partido Nueva Alianza.
La causa, que a la mayoría de los trabaja- dores de la educación que conforman la base principal del PANAL, creado por la profesora Elba Esther Gordillo Morales, no únicamente no les interesa lo que haga o deje de hacer, sino que, a diferencia de otras contiendas políticas, parece que van a dejarlo morir sólo.
Y tienen sobrados motivos para actuar de esa manera, empezando porque jerarcas del SNTE no movieron un dedo para defender los intereses del magisterio afectados por la reforma educativa.
En las fila del PRI, mientras tanto, la que tuvo una buena puntada, fue la candidata a diputada federal por el distrito de Tampi- co, Paloma Guillén Vicente. Al término del convivio con los miembros de los diferentes clubes y organizaciones de motociclistas de la ciudad, la aspirante a legisladora federal realizó un recorrido en moto por la plazoleta del canal de la Cortadura, que tantos votos y seguidores dieron a la diputada local Olga Sosa Ruiz. Y que se preparen los estrategas del ex partido oficial porque ha trascendi- do que la panista Silvia Cacho Tamez está preparando una maniobra de fuerte impacto para convertirse en el centro de la opinión, los comentarios y la atención de los votantes del VII distrito electoral.
¿Será acaso que la candidata a diputada de Acción Nacional realizará alguna actividad para demostrar la capacidad que tienen las mujeres de desempeñar los oficios y profe- siones tan bien o mejor que los hombres?




