No acostumbro hablar de temas serios o semi serios en domingo, pero el tema, de tan positivo, vale la pena para este día.
En el cierre de esta semana, Roy Campos publicó en su cuenta de twitter –o tuiter como han españolizado al término– una gráfica relativa al movimiento migratorio de mexicanos hacia Estados Unidos. La verdad no recuerdo la institución que valida ese trabajo, pero para su servidor el hecho de que la haga suya de esa manera el encuestador mencionado, la hace confiable.
La gráfica presenta en números e imágenes, a los doce estados de la República con mayor incidencia en el flujo migratorio de paisanos que intentan encontrar en ese país la forma de sobrevivir laborando.
Es, para decirlo en un anglicismo, aunque en realidad sean doce, el “top ten” de los indocumentados.
Y no es cualquier cosa el tema. Conforme a ese análisis, nuestro país ocupa el quinto lugar mundial en recepción de remesas, con un monto que oscila entre los 23 mil 607 millones de dólares –según El Financiero– y 24 mil 231 millones, de acuerdo al reporte publicado por Campos. Cualquiera de las dos cifras que sea la correcta, muestra con claridad el tamaño de esta inyección financiera a la economía nacional.
¿Y sabe qué?… Tamaulipas no está en ese paquete.
Tiene miga este dato y le diré, en mi modesta percepción, por qué.
Esa fuga de paisanos a Estados Unidos es una clara señal de un severo problema en la economía de los estados. La primera luz roja que prende es en el renglón de empleo, por cuya insuficiencia millones de mexicanos dejan atrás sus familias para arriesgar hasta su integridad personal en el objetivo de vivir de manera digna y en muchos casos hasta de sobrevivir. No hace falta ser un experto economista para saber que la salud financiera de esas entidades no es motivo de envidia. Por el contrario.
Y ahí va la lista de los estados que ocupan –otra vez un extranjerismo para estar a tono– ese “ranking” indeseable:
Michoacán es el líder, con 2 mil 229 millones 700 mil dólares. Le sigue Guanajuato con 2 mil 66 millones 700 mil. En tercer sitio aparece Puebla, con mil 334 millones 600 mil, mientras el número cuatro lo ocupa Guerrero con mil 202 millones 600 mil dólares.
El cuadro se completa así, en orden descendente:
Oaxaca, con mil 191 millones 700 mil dólares; San Luis Potosí con 762 millones 600 mil; Hidalgo con 720 millones 600 mil; Zacatecas con 692 millones 300 mil; Morelos con 527 millones 800 mil; Durango con 489 millones 700 mil; Nayarit con 359 millones 400 mil y por último Tlaxcala con 218 millones 500 mil dólares.
Lo confieso, ésta es una de singulares ocasiones en que me alegra no ver el nombre de Tamaulipas con la etiqueta de líder. Vaya, me alegra aún más no verlo ni siquiera en los primeros doce.
Lo anterior tiene por fuerza una lectura. Nuestro Estado posee una economía dinámica, que ofrece oportunidades de empleo y por lo tanto de desarrollo, a sus familias y empresas. No se entiende de otra manera que los tamaulipecos no vean la opción de irse de “mojados” a tierras norteamericanas como desesperada puerta de salida, por más que esas remesas también signifiquen oxígeno para muchos municipios locales con altos niveles de marginación.
Vaya un reconocimiento para el gobierno estatal y para los ayuntamientos por el esfuerzo que hoy nos permite no ser punteros en una lista que en su aparente riqueza, revela una grave pobreza.
Bien por Tamaulipas. ¿Verdad que vale la pena el tema para un domingo?…
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