Adjetivos sobran, el PRI unido en la plenaria presidida por Enrique Peña al más viejo estilo de Salinas o Montiel, dejó a más de uno pensando, pero también dejó mucho que desear, porque al líder moral nacional del tricolor le faltó feeling, tal vez el mismo ímpetu que le puso el piojo Herrera ante los seleccionados del tri o ante los representantes de los medios de comunicación, lo que le costó, claro, la descalificación. El caso es que poco eco tuvo la encerrona del preciso con los que, estoicos, se mantienen en ese partido y con los políticos de nueva cepa. Juntos, naftalina y gel, camisas rojas, cintos piteados y metrosexuales.
En abstracto, Peña defendió «lo que lleva décadas construir», se tocó el corazón al tiempo que aludía a su memoria, abrazó a sus amigos y no, no dio grandes señales de nada para el 2018, cree falta mucho tiempo. En palabras clave pidio a sus afines borrar las sombras del populismo y demagogia arraigadas en el viejo sistema político, base lamentablemente, de toda la política mexicana del país.
“No hay atajos ni rutas cortas para servir a México”, aseveró, tal vez en franca alusión a la corrupción que surcó la ruta subterránea donde vio la luz el Chapo. La desangela reunión, otrora símbolo de poderío, paso casi sin pena ni gloria, un trámite más para tratar de aminorar los golpes mediáticos de aquí y del extranjero, la foto del recuerdo, el discurso de siempre y claro, la fingida disciplina.
Brillaron por su ausencia rostros conocidos que avergüenzan hoy a ese partido, ex gobernadores prófugos de la justicia gringa. Y si en verdad, el corazón del Presidente tiene memoria, ¿A quién recordará de Tamaulipas a la hora de las decisiones?
Por si las moscas, la docena de aspirantes tamaulipecos al 2016 pasaron lista de presentes en el evento del montón de priistas. Se tomaron la foto para el Facebook y la reenviaron tan pronto como pudieron. La selfie de este momento se colocó ya en la línea de salida para lo que está a la vuelta de la esquina. Fotos y recuerdos que dicen más que mil palabras.
El nuevo look “Sin Hambre”
La ex perredista, ahora metida en ganibete priista, amante de los grandes negocios que requieren ligas para contenerlos, se regodea con las cifras de pobreza, marginación y vulnerabilidad de los mexicanos; su escultural figura, y nuevo rostro (tallado a mano de expertos cirujanos) y los miles de pesos puestos como vestimenta, nos ofrecen una renovada Rosario Robles.
La responsable de las políticas públicas de desarrollo social del país, la de 60 y más, enarbola la bandera del fracaso y ella ni en cuenta. Las acciones sociales no han dado resultado para rescatar a la mitad de los mexicanos que sumidos en el olvido, pero ella felizmente entona las mañanitas al Presidente, no como Marlyn Monroe, desde luego, pero sí con candidez y alevosía.
En Boca Cerrada
Y como descubriendo el hilo negro, el exgobernador Manuel Cavazos, ahora Senador, explicó lo que es el presupuesto base cero, “no es un nombre feliz”, aclaró y habló de programas duplicados o fantasmas que siguen registrándose como acciones sin que cumplan ninguna función, de los programas históricos dijo que son compromisos legales como participaciones de estados y municipios, pensiones y jubilaciones, pero reconoció, tardíamente, que falta generar una cultura de costo y beneficio para jerarquizar la acción pública.
Raro suena, muy raro la explicación vertida por el ex mandatario, sobre todo cuando no quedó bien aclarado el desfalco a Tamaulipas a consecuencia de los malos trabajos en carreteras, como muestra tenemos la rúa más cara de Latinoamérica, la rumbo nuevo.
De Cavazos en Michoacán también se cuentan historia negras.
En La nube
#PiojoSacame.- Elevado a la cúspide del estrellado, el ex técnico de la Selección Mexicana de Futbol, Miguel Herrera, registró estripitosa caída por su mal comportamiento, los negocios que deja mal parados son tantos como variados e incluyen el dinero público del estado de Chiapas.
@LupitaEscobedoC




