30 enero, 2026

30 enero, 2026

Denuncian tortura en centro de rehabilitación

La denuncia la hicieron en el DIF tras de que la madre de uno de ellos lo rescató después de un mes que ella pensaba estaba en tratamiento

MATAMOROS, Tamaulipas.- Lo que sería un tratamiento de rehabilitación para su alcoholismo se convirtió en una pesadilla para José Luis López González, quien un mes padeció de golpes y un sin fin de malos tratos en «El Taller», centro de asistencia que dice el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Matamoros no tiene su autorización para operar, pues no cumple con ningún requisito, ni sanitario, ni de seguridad para atender a quienes están internados en ese lugar.

Fue la madre de José Luis López González la que prácticamente lo rescató de ese lugar, pues al pasar un mes de que inició su tratamiento no le permitieron verlo, porque según el encargado de este lugar, Tomás González Chávez, estaba castigado.

Cuando lo pudo ver se dio cuenta de que estaba siendo víctima de castigos físicos, pues en sus manos y sus piernas había huellas de que había estado amarrado.

«Nos amarraban con pedazos de las cobijas, pero a mi me tuvieron un día y medio, yo se que porque me estaban dando convulsiones, pero después me pusieron otra vez así», explicó López González.

Mencionó que llegó ahí porque consumía alcohol, pero cuando ingresó lo amarraron y después de dos días lo bañaron a cubetazos.

«Como a los 15 días me volvieron a amarrar, según porque estábamos planeando una fuga, pero yo no era, era un interno nuevo que le comentó a varios que si queríamos irnos con él, pero le dijeron al dueño y nos castigó», señaló.

«Después de esa acusación los dejó sin colchón, sin abanico y sin comer durante un día, quisiera que fueran para que vieran cómo los amarran y los maltratan, porque su familia no los pueden ver en un mes y no se dan cuenta», manifestó.

Aseguró que el encargado de «El Taller» los tuvo parados todo un día y no los dejaba dormir, argumentando que es por «disciplina».

La madre del interno, María Luisa González, dijo que el «tratamiento» le costó mil 300 pesos por ingreso, mientras que cadasemana tenía que dejar 350 para alimentación.

«Pero no se que les daban de comer si yo siempre que iba veía cómo estaban limpiando los tomates podridos y las lechugas que les regalan en los supermercados y eso les daban», expresó.

Por su parte, David Morales Vélez, director del Sistema DIF Matamoros, indicó que ese centro de rehabilitación no está reconocido como tal, pues en un recorrido que se hizo en meses pasados se dieron cuenta de que no cumplen con las medidas mínimas de higiene y seguridad.

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