CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Poco más de 15 mil trabajadores pasaron de formales a informales del segundo semestre de 2014 al segundo del 2015, periodo en el que se perdieron poco más de 10 mil empleos formales en la entidad, según los datos los resultados trimestrales de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo publicada ayer por el Inegi.
Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, revelan que aunque disminuyó la población desocupada, fue el sector informal el que absorbió a estos trabajadores e incluso el número de trabajadores asalariados disminuyó.
El Inegi asegura que en el ámbito nacional el empleo en el sector informal disminuyó y tuvo una mejoría del 2.5 por ciento en cifras anualizadas.
La ocupación en el sector informal a escala nacional subió dos décimas de punto y se situó en el 57.8 por ciento del total, lo que significa que la entidad está mejor situada que la media nacional.
Cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social muestran además que el promedio del salario de cotización de los trabajadores asegurados permanentes, se incrementó casi dos puntos por debajo del margen de inflación anualizado, lo que significa pérdida de poder adquisitivo.
En el segundo semestre del 2014, el porcentaje de trabajadores asalariados con respecto al total, era el 69.3 por ciento, mientras que a junio pasado este porcentaje disminuyó al 68.1 por ciento.
Las cifras significan que hay poco más de 708 mil trabajadores en Tamaulipas que trabajan para una unidad económica que opera a partir de los recursos del hogar, sin constituirse como empresa, de modo que la actividad no tiene una situación identificable e independiente.
La tasa de participación laboral o la población económicamente activa (PEA) respecto a la de 15 y más años de edad se incrementó en total nacional en un punto porcentual y en Tamaulipas siete décimas de punto porcentual, con lo que la entidad salió del grupo de entidades donde un promedio mayor de personas en condiciones de trabajar desarrollan un empleo.
En total del millón 497 trabajadores que participan en la economía estatal casi el 14 por ciento está subocupado, lo que significa que tiene la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le permite.




