MÉXICO, DF.- ¿Existe, es el argumento de una película de Indiana Jones o simplemente es histeria colectiva?
Desde hace tres semanas, los historiadores y los cazadores de tesoros discuten si es real o no un tren nazi escondido en el suroeste de Polonia.
Todo empezó cuando un polaco y un alemán revelaron a las autoridades locales el hallazgo de un tren blindado supuestamente cargado con hasta 300 toneladas de oro.
El convoy habría sido enterrado por los nazis ante el avance del ejército soviético en enero de 1945.
Según la revista polaca Fakt, se los confesó en su lecho de muerte un ex soldado de la Wehrmacht que ayudó a esconderlo.
Hasta les habría hecho un croquis para indicarles con exactitud el escondite del tren de más de 100 metros de largo.
«Es un hallazgo mundial, como encontrar los restos del Titanic», resaltó uno de los abogados de los hombres, Jaroslaw Chmielewski, a la radio de Wroclaw.
«Solo daremos a conocer el sitio donde se encuentra el tren si recibimos como recompensa el 10 por ciento del tesoro», dijeron los clientes a través de su abogado.
«Me sorprende que se hable de oro, porque nadie sabe qué hay en el tren. Puede que sólo contenga material industrial», advirtió el letrado de los dos cazatesoros, quien inicialmente no habían revelado su identidad.
Pero el viernes salieron del anonimato y aseguraron disponer de suficientes evidencias sobre su hallazgo.
«Tenemos pruebas irrefutables de que existe», declaró, sin presentar ninguna, Piotr Koper, sentado al lado de su colega Andreas Richter, frente a las cámaras del canal de televisión pública TVP Info.
Según un periodista de la cadena, Richter es alemán pero está casado con una polaca y lleva 18 años viviendo en Polonia.
«El revuelo mediático en torno al tren no fue desatado por nosotros, sino por una filtración de documentos a través de instituciones públicas?, afirmaron.
Richter y Koper reprocharon a las autoridades que no se hubieran puesto en contacto con ellos desde el anuncio de su hallazgo el 18 de agosto.
Los hombres indicaron que habían encontrado personas dispuestas a invertir en la extracción del tren.
Incluso explicaron su intención de crear un museo especial dedicado al vehículo con el dinero que les corresponde por su descubrimiento.
Esta fue y será la única aparición pública de los dos hombres, ya que ahora volverán a usar a sus abogados de intermediarios.




