MATAMOROS, Tamaulipas.- Una sitio desolado, sin turistas y con comercios cerrados es como ha quedado la playa debido a que la presencia de la marea roja se ha prolongado por 19 días, estacionada en la costa de Matamoros.
Las pérdidas para comercio son millonarias, pues en ese tiempo han sido pocas las personas que han acudido al balneario natural, y esto ya es preocupante”, dijo Roberto Lorenzo Ramos, dueño del minisúper “El Gallo”, quien es originario de Veracruz, vive en la playa desde hace 36 años, comentó que la situación que están viviendo es además desesperante.
Dijo que hace unos días el efecto “aerosol” de la marea roja era un poco más fuerte, pero ayer bajó, sin embargo, a pesar de ello empezaron a salir más peces muertos en la orilla de la playa.
Mencionó que todas las mañanas la gente de los comercios que se localizan en la zona Norte se levantan muy temprano a limpiar el frente de sus negocios para evitar el tufo de los peces muertos.
“Pero hoy (ayer) salieron más peces, en toda el área Norte, desde donde empiezan los restaurantes hasta la desembocadura. Por eso vino gente del Municipio a sepultarlos”, dijo.
Señaló que la situación que están viviendo los comerciantes desde hace más de 15 días es muy difícil, “pues si la gente no viene vendemos poco, o tal vez nada”.
Comentó: “Prácticamente estamos en ‘ley seca’, y por ello es que estamos solicitando a las autoridades que nos apoyen en estos momentos, que es cuando lo necesitamos”.
Por su parte, Uriel Vázquez, uno de los comerciantes ambulantes de la playa, señaló que el problema que se vive en el lugar se ha alargado mucho, “y ahora será mayor, pues acaban de cerrar la playa al turismo”.
Indicó que los últimos turistas que pudo ver en la playa fue ayer, pero al medio día personal de Protección Civil acudió para sacarlos. vender algo. “Hace unos días, cuando estaban dejando entrar a la gente, vendíamos un poco. Todavía ayer (al jueves) alcancé a venderle una pulseras a unas personas que venían de otra ciudad”, aseguró. Por su parte, una mujer,
quien no se quiso identificar y es dueña de uno de los restaurantes del lugar, dijo muy molesta que no era justo que cerraran la playa al turismo.
“Y ahora que vamos a hacer. A poco las autoridades nos van a dar de comer, verdad que no. Hagan conciencia”, señaló muy molesta, al momento que se retiraba hacia el interior del restaurante.
Ayer, durante un recorrido que EXPRESO hizo por la playa, principalmente por el área de turistas y de restaurantes, se pudo observar que el sitio estaba prácticamente vacío, desolado.
Sólo se observó a los trabajadores del Municipio, Limpieza y Obras Públicas en el lugar, así como a una que otra persona caminar por la playa, pero era gente que vive en el lugar.




