LONDRES, Inglaterra.- «Mou» no sale de un problema, cuando ya está metido en otro.
José Mourinho, técnico de Chelsea, sería castigado por la FA con un partido al ser acusado de «mala conducta», tras el incidente del sábado pasado en el entretiempo del duelo ante West Ham donde el portugués bajó a los vestidores del estadio Upton Park para insultar al árbitro Jonathan Moss.
El ex timonel del Real Madrid nunca ha sido santo de la devoción de la Asociación inglesa, pues tras la derrota 3-1 de la Jornada 8 ante Southampton, Mourinho criticó duramente al cuerpo arbitral por lo que el organismo levantó un expediente en su contra.
Antes, el estratega luso ya había declarado que técnicos como Arsene Wenger, del Arsenal, eran intocables a la hora de hablar en contra del arbitraje.
«Saben a quién me refiero. Es esa persona (Wenger» que puede hablar de los árbitros antes del partido, después del partido. Pero no pasa nada porque sigue siendo el rey», declaró «The Special One» a la prensa británica.
De ser suspendido, el portugués se perdería el choque del sábado ante Liverpool, mismo que le habría exigido la directiva de los Blues que ganara para no destituirlo tras los malos resultados durante la temporada.
El ultimátum de Mourinho iniciará hoy, cuando visite al Stoke City por la Capital One Cup, en tanto que su rival del fin de semana, Liverpool, enfrentará mañana al Bournermouth; en otro partido del día, Sheffield Wednesday recibe al Arsenal.




