20 enero, 2026

20 enero, 2026

Laberintos del poder

La siguiente reunión

Laberintos del poder

¿Es importante la reunión de los aspirantes priístas a la gubernatura de Tamaulipas con sus autoridades partidistas nacionales, que se dice se celebrará hoy en la Ciudad de México?

Sí. Y no.

Esta aparente paradoja se deriva de una percepción que en el juicio de viejos conocedores de la liturgia priísta en materia de sucesiones estatales, está equivocada.

Si alguien piensa, afirman, que el supuesto acercamiento de este viernes entre todos los protagonistas de esa aventura, es la coyuntura que decidirá el nombre y apellidos de su representante en ese proceso, sufren un error conforme a la experiencia histórica en esos menesteres.

¿Por qué sí es importante esa reunión?

De acuerdo a sus antecedentes, el único objetivo de ese tipo de “juntones” es planchar de forma anticipada las posibles arrugas que podrían surgir en esa designación. Esta reunión, podría decirse en lenguaje llano, es sólo para leer la cartilla de lealtad a los personajes citados y recordarles que están ahí, como alguna vez dijo Luis Marcelino Farías a los diputados federales en el sexenio lopezportillista, “no por su cara bonita, sino porque el Partido quiere”.

Es en ese llamado –en los hechos una orden– donde descansa la trascendencia de ese conciliábulo, pero en realidad será en otro espacio y en otro tiempo, muy cercanos ambos, donde se dará el esperado “destape”.

El protocolo, afirman esos viejos lobos de la política, que el Revolucionario Institucional ha observado siempre con el Presidente de la República –con la excepción de los doce años panistas– quien tiene en sus manos el futuro inmediato de un estado tricolor, empieza precisamente así, con el acercamiento de los “suspirantes” para celebrar un pacto de unidad que todos en público respetan, aunque en privado suelten rayos y centellas.

La reunión importante, la que cimbrará la geografía tamaulipeca, será la que suceda a la de hoy.

En el segundo llamado, que de igual manera realizará el Presidente nacional del Partido tras recibir la decisión presidencial en voz del Secretario de Gobernación, también serán convocados todos los jugadores, pero habrá una diferencia con la primera. Sustancial diferencia sin duda.

Uno o una de ellos llegará tarde a esa cita. Y será el elegido, sentencian quienes han vivido en carne propia y ajena esas circunstancias.

¿Por qué llegaría tarde?

Porque antes de llegar a la reunión general, habría pasado a la oficina del Secretario de Gobernación, quien le notificaría la decisión en su favor y conforme siempre a ese rito, le comunicaría telefónicamente con el Presidente. Después, se sumaría al resto de sus compañeros. Tarde, como ve.

Lo anterior, que parece un pasaje de una novela, es lo que ha sucedido desde la noche de los tiempos en la política priísta, aseguran esos conocedores. Es una historia recurrente y cíclica que no parece que sufrirá cambios en el caso de nuestro Estado.

Así que las mismas fuentes recomiendan dejar de hacer cábalas con lo que sucederá hoy en la reunión de los invitados a departir con la jerarquía nacional del PRI. No pasará esta junta, todo lo indica, de un buen momento para soltar abrazos y buenos deseos a diestra y siniestra, prodigarse arrumacos ciertos o falsos y repartir juramentos de disciplina eterna a quien todo lo puede, o casi todo, en nuestro país.

Lo bueno, lo decisivo, se presentará en la siguiente reunión del Grupo de Los Siete…

Twitter: @LABERINTOS_HOY

Facebook
Twitter
WhatsApp

DESTACADAS