No obstante que, tras la declinación de Chucho Nader y el silencio de Sergio Salazar, el ex diputado Germán Pacheco Díaz se perfila como virtual candidato único del PAN a la alcaldía de Tampico, la postulación del abanderado de Acción Nacional al gobierno de la ciudad aún no está decidida.
Un grupo de panistas que no está de acuerdo con la postulación del ex diputado federal se entrevistó a media semana con el ex dirigente municipal del partido blanquiazul, Javier Gómez Pérez, para pedirle que le entre a la disputa de la candidatura de presidente porque consideran que sería una mejor opción que la del ex operador político del ex alcalde Diego Alonso Hinojosa para pelear al PRI el cargo de Gustavo Torres Salinas en los comicios del 7 de junio.
¿Qué les respondió el ex diputado local?, no se sabe, sin embargo, una buena parte de los militantes de Acción Nacional, entre éstos no pocos de los simpatizantes de Nader y el Químico, está interesada en apoyar el proyecto político de Gómez Pérez, quien actualmente se desempeña como abogado general del ayuntamiento, si este aceptara entrarle al proceso de selección del candidato al cargo de Gustavo Torres Salinas.
Los partidarios del nuevo prospecto coinciden en que Pacheco Díaz carece de la fuerza y el arrastre para ganarle a Eduardo Hernández Chavarría, Francisco Bolado Laurents, o a cualquiera que sea el candidato que designe el Revolucionario Institucional para gobernar el municipio el próximo trienio.
Como en el puerto jaibo, en el municipio de Madero los ánimos sucesorios también andan muy alborotados.
En la columna de ayer comentábamos que el ex secretario general de la Sección Uno del sindicato petrolero, Jesús Olvera Méndez, podría buscar la alcaldía de Madero como candidato independiente y el propio aspirante nos confirmó, por mediación de su encargado de medios, que no se trata de una posibilidad ni está amagando al gremio ni al PRI con disputar la presidencia para ver que le dan a cambio de olvidar sus aspiraciones y sumarse a la candidatura de Humberto Oliva Barreda, como algunos suponen.
El ex diputado local y federal anunció que, para demostrar que no se trata de ninguna maniobra o artimaña urdida para que le den una rebanada del pastel priista, en breve solicitará formalmente el registro ante las autoridades electorales y reunirá todos los requisitos legales para que le den el visto bueno que le permita participar en la jornada constitucional por el cargo que actualmente ostenta Alberto Neri Castillo como aspirante ciudadano.
A propósito de la urbe petrolera, de acuerdo con las noticias más recientes, si se concreta la alianza del ex invencible con el Verde Ecologista y el PANAL, el ex alcalde Jaime Turrubiates Solís podría ser una opción para candidato aliancista a diputado, cargo por el que también mueve sus influencias el regidor Azael Portillo Alejo, entre otros interesados en la curul del Partido del Tucán.
Lo que debe de tener inquietos a los estrategas del ex partido oficial del vecino municipio es que el PAN otorgue la candidatura de alcalde al Presidente del Consejo Empresarial, José Andrés Zorrilla Moreno, ya que se trata de un personaje serio, capaz y reconocido, sobre todo si el partido de la derecha logra establece una alianza electoral con el Partido de la Revolución Democrática, como se dice.
Mientras se sabe en qué queda el asunto, los panistas que levantaron ayer la mano para buscar la candidatura de la diputación local correspondiente al distrito electoral 20 fueron los regidores del ayuntamiento, Francisco Castañeda Cruz y María dela Luz Perfecto Chávez
En Altamira, por otra parte, el operador del ex alcalde Juvenal Hernández, Miguel Gómez Orta, negocia la eventual permanencia o salida de Alma Laura Amparan de las filas priistas para aceptar la candidatura de alcalde del PAN, que, desde la óptica del partido que gobierna el Estado, aún no está decidida. Lo que parece claro es que a la esposa de Juve no le dieron lo que pedía para que declinara sus pretensiones y se disciplinara a las directrices del alto mando del ex invencible porque era la colera de las encuestas y carece de peso político para exigir algo a cambio de renunciar a favor del designado.




