20 enero, 2026

20 enero, 2026

Pegaditos a la SSP viven entre maleza

Entre maleza, mosquitos y con carencia de todos los servicios, salvo el agua; viven 30 familias que tienen que lidiar con basureros clandestinos y el olvido de autoridades

CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Entre la maleza, mosquitos, basureros clandestinos, sin luz ni drenaje viven 30 familias residentes de la colonia Vamos Tamaulipas que demandan ser escuchadas luego que se expresan olvidadas por las autoridades.

Vecinos de la fracción oriente quinta etapa de la colonia solicitan auxilio, ya que pese a ser una colonia regular, reconocida por el ayuntamiento solo cuentan con un servicio básico; el agua.

Este sector se localiza a un costado del Complejo de Seguridad, aún dentro de la mancha urbana, a pesar de ello desde su fundación hace once años no cuentan con luz, drenaje, ni vialidades y los camiones de basura no prestan el servicio en este sector.

Esta situación es grave ya que se sienten desamparados por el ayuntamiento y la prueba de ello es que la maleza rebasa el metro y medio de altura, por lo que 4 personas enfermaron de dengue el año pasado luego que el sector es refugio de mosquitos y otras pestes.

En cada esquina se puede ver un basurero, pues por ser una colonia solitaria, los residentes de fraccionamientos vecinos tiran sus restos en los lotes baldios, luego les prenden fuego.

Aquí se pueden ver historias de necesidad como la señora Basilisa Álvarez, quien pese de ser de la tercera edad no puede dejar de trabajar ya que necesita mantener a sus dos hijos que son discapacitados.

O la familia Martínez, donde el miembro más pequeño sufre de asma y se le complica vivir entre el polvo, además que no hay luz que haga funcionar su nebulizador.

Flor Estela Hernández Torres, Claudia Salinas, Inocencia Vázquez, Cecilia y Basilisa son solo algunas de las madres de familia que piden ayuda a las autoridades para superar las difíciles e insalubres condiciones de vida con las que diariamente luchan.

Reseñan que hace tiempo en ese sector habitaban más de 35 familias, pero debido a la desesperación y enfermedades que causaban el calor y el monte algunas decidieron irse a pesar de tener construido.

Las vecinas platican que desde el 2010 han mandado oficios año con año al ayuntamiento, los cuales les responden que no existe suficientes recursos.

“Hemos ido a tocar puertas a Presidencia pero nos dicen que no hay presupuesto y más que nada porque no hay habitantes aquí, pero cómo quieren que existan habitantes si no hay luz, es un lugar en donde está lleno de monte”, confesó la señora Flor.

Incluso la mayoría de la población no sabe de la existencia de esta colonia, por lo que se dificulta que lleguen los servicios, entre ellos las pipas de gas, “Aquí no entra ni la pipa de gas porque tienen miedo; en la tarde no entra nadie porque es una colonia que nadie viene”.

Basilisa Álvarez es una mujer de la tercera edad residente de esta colonia quien con muchos esfuerzos ha levantado una casa de madera.

A pesar de su edad avanzada no ha dejado de luchar, ya que después de ser despedida se dedica a recoger basura para mantener a sus dos hijos, quienes sufren de una discapacidad.

José es un adulto que no puede caminar y Leonila es sordo muda, ambos se quedan en casa mientras la madre sale para llevar alimento a la casa.

“No se qué hacer, lo más necesario es el drenaje y la luz; no pasan los camiones de basura”, dijo.

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