CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Graciela es madre soltera, el único sustento de sus dos hijos, quien en menos de un año su vida cambió tras ser diagnosticada con cáncer de mama, la enfermedad le arrebató la salud, la fuerza, su trabajo pero nunca la fe, hoy pide ayuda para seguir su lucha.
Graciela Elizabeth Hernández Martínez tiene 38 años, se sometió a 10 meses de quimioterapias y ahora necesita en menos de 15 días un examen, cuyo costo es superior a los 30 mil pesos y el seguro popular no lo cubre.
El ama de casa, de oficio costurera, platica que todo inició hace un par de años con una tos ligera, en ese entonces pensó que era algo que no debía preocuparle y se atendió con medicamento, sin embargo, el padecimiento nunca cesó.
La tos se iba y volvía, así pasó un año y medio hasta no poder respirar, por lo que fue internada en el Hospital Civil donde la diagnosticaron bronconeumonía asmática.
Sin embargo, en el examen arrojó un resultado más grave. “Me detectaron que tenía cáncer de mama, sólo que estaba tan profundo que dañó mis pulmones hasta filtrar líquido dentro de ellos”, relata con tristeza.
Hernández Martínez fue diagnosticada con cáncer en ambos pechos; sin embargo, el mal está profundo, anclado en la séptima costilla, por lo que dañó gravemente sus pulmones, por lo que tenía agua dentro de ellos lo cual le provocaba tos.
Fue en el mes de marzo del 2015 que inició las quimioterapias que durarían hasta el pasado diciembre, de esta forma se sometió a 4 rojas y 12 blancas que la pusieron a prueba su resistencia y la harían perder su único sustento económico.
“Yo trabajaba en mi casa, hacía las costuras, pero dejé de trabajar porque el tratamiento me debilitó, por lo que mi mamá es la que me ayuda”.
Explicó que su madre, de tercera edad, también es desempleada, por lo que se sostienen solamente de las despensas que les regala el DIF.
Respecto a sus hijos, uno tienen 14 años y asiste a la secundaria, a la cual se pagó la inscripción con esfuerzo, y el mayor de 16 años aún no regresa a clases, pero aún no sabe cómo le hará para sostener el semestre de estudio.
Una vez concluida la quimioterapia, Graciela necesita someterse a radioterapia, para reducir el tamaño del cáncer o eliminarlo, pero antes necesita costear un examen que el Seguro Popular no puede pagar.
Este examen llamado Tomografía por emisión de positrones PET-CT tiene un costo de 30 mil pesos y solo se realiza de forma privada en un hospital de Monterrey y necesita realizarlo en menos de 15 días.
El PET-CT es una tecnología de diagnóstico por imagen que fusiona la tomografía por emisión de positrones, que produce una imagen de la función molecular a nivel celular, con la tomografía computarizada que adquiere una imagen anatómica de todo el cuerpo.
Sin embargo, ese gasto médico no es subsidiado por el seguro popular, quienes alegan que está fuera de sus posibilidades.
Ese examen lo necesito para que el radiólogo vea donde está el problema y quemar justo en el cáncer, además que le indiquen si se dañó el hueso, el pulmón o si éste está dentro del órgano.
Por este motivo, Graciela pide ayuda a los lectores para que pueda completar la tomografía y seguir su lucha contra el cáncer.
Si usted desea ayudar a Graciela en su lucha contra el cáncer puede llamar al número 834 13 00 535 con Juana Martínez (madre) o acudir a la colonia Linda Vista manzana 22 lote 5.




