Francisco Chavira emergió en el momento en que los ciudadanos más lo necesitaban. Líder carismático, con inmensa posibilidad de crecer, el empresario del tema educativo le está metiendo la suficiente enjundia al asunto. Ya era justo que apareciese en el escenario político del estado, un personaje con sus agallas y el coraje necesario, como para retar a las instituciones. Y lo hizo en plan estelar, brincándole a la yugular al IETAM.
El iconoclasta dirigente de izquierda, se divorció del perredismo, al cual consideró muy poca cosa, y ahora la está emprendiendo por su cuenta. Los columnistas ya lo empiezan a ver. Los cartones políticos, ya lo incluyen. En suma, el abanderado independiente ya logró meterse hasta la cocina. Justo donde se elabora la sopa de la democracia sexenal.
Ustedes se preguntarán, ¿pero quién es este Chavira? Y la respuesta no es sencilla: Francisco Chavira Martínez fue encarcelado en el 2012, y en una de sus declaraciones al periódico nacional de La Jornada, firmada por la periodista San Juana Martínez, dijo lo siguiente: “No voy a negociar mi libertad a cambio del silencio”. En aquel tiempo, pesó sobre él una acusación por robo de vehículo, robo de maletas y lesiones, todo de acuerdo a lo que FCH declaró, “fue con fabricación de testigos”.
En aquel entonces se declaró preso de conciencia en la entidad, y lanzó acusaciones contra las instancias estatales, responsabilizándolas de afectarlo tanto a él, como a sus hermanos. La reseña periodística de la reportera enviada por La Jornada, narraba las escenas de un dirigente político apoltronado en el patio del penal, despachando asuntos, inherentes a su rectorado en la Universidad del Noreste.
Chavira fundó en 1996 la Asociación México Unido, y desde esa plataforma social, ha encabezado luchas a favor de los migrantes. También encabezó luchas ciudadanas contra las lesivas tarifas de la Comisión Federal de Electricidad, o bien contra los escandalosos cobros de los parquímetros. El académico y dirigente político, demostró en los hechos, que era congruente, entre la teoría y la praxis. “Nuestra lucha siempre ha sido en favor de la sociedad tamaulipeca, afirma. Nuestra entidad tiene una historia de represión social, de caciques y dictadores”. Pese a todo lo que le quieren endilgar, Chavira siempre se ha definido como pacifista. “Toda mi vida la he educado
para la paz”, advierte.
En el 2012, su estancia en la cárcel, fue tomada por Chavira, como un área de oportunidades.
Y ciertamente, de acuerdo a la croniquita de la Jornada, ahí adentro, recibió solidaridad.
En la actualidad, la lucha que Chavira libra contra el IETAM, ha generado el posicionamiento mediático de los llamados independientes. Aquí en la capital, el médico Xico, ha aprovechado el movimiento chavirista para posicionarse.
La versión de los broncos tamaulipecos, tal vez no es como la del neolones que ganó la gubernatura, pero es auténtica. Nadie le puede negar a Chavira su pasado de auténtica lucha a favor de las mayorías.
Y en un debate, tendría los elementos de uicio, como para instrumentar, no solo una buena defensa, sino también un excelente ataque.
La familia Chavira, es como el ave Fenix, está reviviendo de las cenizas. Y como en aquel entonces sentenciaron sus hermanas, “la lucha política apenas se inicia”. En este sentido, el chavirismo es mucho más auténtico que el cabecismo. Y no dudamos que, conforme pase el tiempo, Chavira alcance a Cabeza de Vaca en las encuestas.
Sabemos que la voz del pueblo, es la voz de Dios. En éste sentido, el mensaje es que Chavira es mucho más auténtico que Cabeza de Vaca.
CUNDE EL BRONQUISMO EN TAMAULIPAS
Para no quedarse atrás, uno de los candidatos independientes del sur tamaulipeco, originario de Altamira, de nombre Sebastián Dominguez Silván, se encadenó en las afueras de la alcaldía altamirense. Está exigiendo que el IETAM haga valer, las 7 mil quinientas firmas que lo avalan como candidato.
Advirtió que el IETAM, tiene hasta este viernes a las once, para hacer valer las rúbricas ciudadanas a su favor.
El bronco altamirense, amenazó con ir todavía más allá en sus exigencias, en caso de que el IETAM no lo valide como candidato.
“Si rechazan mi candidatura, dijo, voy a crucificarme ahí mismo, para que toda la ciudadanía vea, mi sacrificio en pos de la democracia”.
POSDATA: Gente muy cercana a Balta aseguró que ya no falta mucho para que el candidato del PRI a la gubernatura, dé a conocer su equipo de trabajo. En su momento, señalaron, se harán a un lado rumores o bien se confirmarán nombres ya ventilados ante la opinión pública.




