1 enero, 2026

1 enero, 2026

Laberintos del poder

¿A poco nomás yo?

Laberintos del poder

Después de que el ex presidente José López Portillo acuñó una de sus lemas de gobierno, “La solución somos todos”, la voz popular la tradujo en otra frase mucho más contundente, derivada del alegre y despilfarrador sexenio que encabezó ese mandatario:

“La corrupción somos todos”.

No le faltaba razón a esa percepción colectiva. Esa administración junto con la de Carlos Salinas de Gortari están entre las más denunciadas como paraíso de manejos inescrupulosos en el erario federal. Pero lo que no imaginaban en ese tiempo era que muchos años después, en el presente, esa certeza cobrara nueva vigencia al darse una situación inédita: el habitual acusado –el gobierno– se convirtió en el acusador.

Ayer, el presidente Enrique Peña, al responder a los señalamientos de directivos y miembros de la Confederación Patronal de la República Mexicana –COPARMEX– sobre la corrupción que en opinión de la iniciativa privada campea en el sector público, se atrevió a poner sobre la mesa una gran verdad: En la IP, para decirlo en lenguaje coloquial, también se curten buenas baquetas.

Imposible negarlo. Me atrevo a señalar –es una verdad histórica– que en nuestro país prácticamente no existe un solo empresario que no haya caído en ese vicio, al practicar en forma metódica o aislada el cochupo, los sobornos y “mordidas”, el uso ilegal de recursos, la evasión de impuestos y los acuerdos bajo la mesa. Como dijo Peña Nieto: En muchas ocasiones, esas anomalías privadas van de la mano con los servidores públicos.

Es éste, un ominoso escenario que hace recordar una frase del multimillonario magnate naviero griego Aristóteles Onassis: “Toda gran fortuna esconde un gran crimen”. En  este caso, varios. Pequeños, medianos o grandes, pero al fin y a cabo, actos en donde la corrupción ha sido y es en muchos casos, protagonista central.

Todo esto me recuerda una popular canción de Eulalio González, mejor conocido como “El Piporro”, en la cual el desaparecido cómico y cantante se defiende de las acusaciones de sus compañeros de parranda, sobre su papel de casado temeroso y “agachón”.

La respuesta del también actor en esa pieza musical no admite réplica:

“Eeeh… ¿A poco nomás yo?”

EL REPROCHE VELADO
El Presidente estuvo encendido en la misma reunión con los representantes de los patrones mexicanos.

No sólo les endilgó el papel de cómplices en la corrupción que hace estragos a todo lo que en el país se mueve, sino también les acomodó, para emparejar los cartones, un velado reproche.

Tras recibir –y contestar– las andanadas de los empresarios, Peña Nieto les formuló una convocatoria. Un exhorto cortés, pero punzante.

Con tono suave y mesurado, les pidió a sus interlocutores que al mismo tiempo que en forma justa reclaman a las autoridades respeto a las leyes, los dueños del capital privado deben trabajar en el tema de seguridad social. “Hay que garantizar mejores condiciones para sus empleados y para las comunidades donde se ubican”.

En otras palabras, les pidió un poco menos de ganancias para los patrones y un poco más de ingresos para quienes les permiten disfrutarlas.

Tiene el presidente voz ligera en el discurso, pero cuando quiere, también tiene mano pesada….

Twitter: @LABERINTOS_HOY

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