* (El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016)
En Tamaulipas se ha formalizado la competencia por la gubernatura con los candidatos en sus puestos. En realidad el número de estos no importa, pero lo que sí importa es que sean capaces de rescatar el millón y pico de votos que permanecen perdidos. Es decir que cuenten con capacidad suficiente para convencer logrando así que el estado rebase el cuarenta y tantos por ciento de la votación acostumbrada. A todos nos conviene que las urnas luzcan repletas y den cuenta de una decisión ciudadana que ha de marcar los nuevos tiempos de una entidad pródiga en experiencias históricas.
Baltazar Hinojosa Ochoa, Gustavo Cárdenas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, Armando Vera, Jorge Valdez, Héctor Garza, Abdies Pineda y Francisco Chavira tienen la palabra y es fácil saber en cuál de ellos está la cordura, la disciplina institucional y la formación política a toda prueba.
CON AROMA DE MUJER
Mientras tanto la república requiere ser gobernada por una mujer. Ya es tiempo de que el poder supremo deje de ser uso exclusivo masculino considerando que la experiencia en este aspecto no ha sido muy gratificante. Sea que en manos de políticos y de algunos que presumen serlo, nos ha ido como en feria. Y ni modo que sea invento cuando el país sufre todas las desgracias consignadas con severa exactitud diariamente en los medios de comunicación. Desearíamos amanecer con noticias que suavicen la jornada y documenten el optimismo. Pero no, todo el panorama es tan obscuro como el destino mismo de los millones de familias que literalmente van arrastrando la cobija por brechas, caminos y veredas sin más esperanza que un milagro que ciertamente no vendrá del poder según consta en la memoria popular.
México ha sido tolerante con sus presidentes. La historia moderna no recuerda que alguno haya sido expulsado por presión mayoritaria. Ni siquiera en los tiempos más difíciles estuvo en
riesgo la institución presidencial. Díaz Ordaz por ejemplo sorteó una crisis marcada por sangre inocente y le sobró fuerza para imponer a Luis Echeverría y ahora mismo en medio de la confusión social y económica no sabemos si a Peña Nieto le alcancen las energías para nominar a su sucesor. Las circunstancias son diferentes aunque no distantes de la falta de credibilidad hacia las instituciones.
¿Se manifestaría el PRI por una mujer como abanderada a la presidencia de la república?. A lo mejor, es posible, igual y si, quien-quita, es probable, tal vez, quizá…uno nunca sabe. Lo que sí sabemos es que a la práctica política le urge una sacudida. Y en esta sacudida podría colarse una hembra. No son fortuitas las declaraciones de la diputada Ivonne Ortega Pacheco quien como sabéis, fue gobernadora en Yucatán por el PRI, misma que se declara lista para asumir la candidatura presidencial. Ojo, no es fácil que una militante de la importancia de Ivonne manifieste deseos de este tipo cuando resta largo trecho al actual régimen. Es un tema harto delicado que por lo mismo inquieta y alerta a otros que suponen derechos para suceder a EPN. ¿Acaso ya hay línea?.
Estamos hablando del PRI pero en el PAN la situación es parecida. Recordad que Margarita Zavala está puesta y dispuesta a competir por el cargo más anhelado enfrentando incluso a “los santones” de su partido. Tiene merecimientos avalados por su militancia, igual que la priista Ivonne, por lo que ambas podrían aparecer en una contienda atípica que sin duda sorprendería y no solo por lo novedoso.
De manera que los votantes han experimentado con diversos candidatos presidenciales y difícilmente alguno se salva del juicio popular bajo la convicción de que el país recula en lugar de avanzar. Se parcha la Constitución, se crean dependencias en la intención de maquillar la pobreza o justificar la marginación existencial encausando recursos que por lo general se pierden en los pasillos tenebrosos de la gran burocracia, en tanto aparecen super estrellas fabricadas en el objetivo de opacar el firmamento político. Muestras innegables son José Antonio Meade y Aurelio Nuño. Sin embargo la solución a la tragedia mexica no es por ahí cuando la exigencia es oxigenar el servicio público.
Está científicamente comprobada la honestidad femenina. Ellas son confiables y moralmente están comprometidas con su prestigio personal y familiar. Estos fueron factores para que “el club de Tobi” decidiera otorgarles el derecho a la igualdad de género que no es cualquier cosa, sino un golpe demoledor a la soberbia de quienes manejan el poder en México. Se trató ni más ni menos que dignificar la política y las únicas que podrán hacerlo son las mujeres. Por ello bueno sería que en el 2018 el destino de la república dependiera de las hembras. Ya lo padecimos todo, ¿qué nos cuesta acomodarnos en las manos suaves, perfumadas y cariñosas de una mujer?. “Pa’ sentir el amor de a de-veras”, como dijo aquel.
SUCEDE QUE
¿Cuál será el futuro político de Ramiro Ramos Salinas?. Tal vez un cargo importante en el próximo régimen estatal. Por lo pronto el líder del Congreso local tiene en su haber la disciplina con la que se condujo durante el proceso de selección interna del candidato de su partido a la gubernatura, cosa de la que no todos los contendientes pueden presumir.
Y hasta la próxima.




