21 enero, 2026

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Las regidoras que cambiaron de color

El Kiosko

Aunque de primera instancia ‘la noticia’ sorprende a quien no conozca el contexto político de Altamira, la realidad es que el caso de las regidoras priistas que cambiaron de piel y de color ya se perfilaba desde el instante en que arrancó el proceso electoral.

Así es: las regidoras Herminia Guzmán Pacheco, Rosa Villafuerte Bedoya, Agustina Cruz de Mora y Dora Alicia Belfort ya estaban más del lado blanquiazul que en el tricolor desde hace varias semanas.

Por ello, era cuestión de tiempo electoral para que anunciaran su salida del Revolucionario Institucional para apoyar la campaña de Alma Laura Amparán, ex priista convertida en candidata de Acción Nacional a la presidencia municipal de Altamira.

En el priismo ya sabían que tarde o temprano esas damas anunciarían de manera pública su respaldo a la actividad proselitista de la aspirante azul, debido a sus ligas familiares, de amistad y de compadrazgo.

El único caso que no se tenía claro era la decisión que tomaría Dora Alicia Belfort, esposa del político venido a menos Oscar Lacio González, quien alguna vez tuvo el ‘sueño guajiro’ de ser alcalde de la comuna altamirense.

Doris, como es conocida la regidora -hasta ayer tricolor-, había logrado despuntar en su trayectoria política personal, incluso con un futuro mucho más prometedor que el de su marido, que se fue haciendo ‘chiquito’ conforme radicalizó su posición, en vez de agradecer la dirección del ITACE que le entregaron en sus manos.

Si Oscar Lacio hubiera apoyado desde el inicio el proyecto de Griselda Carrillo Reyes otra cosa hubiera sucedido. Sin embargo, mal asesorado se encaminó hacia el radicalismo, resentido por no haber recibido la oportunidad de jugar la diputación local.

La verdad no se la dieron porque en el proceso electoral de 2012, siendo suplente de Sergio Posadas Lara, Oscar Lacio sufrió el rechazo del electorado no sólo del Séptimo Distrito, sino de los votantes de Altamira. En esa ocasión, en tierra altamirense, la fórmula priista quedó en tercer lugar y, por consecuencia, el tricolor perdió la diputación federal.

Por tanto, Oscar Lacio, ex delegado de ITAVU en la localidad, no puede quejarse de la falta de oportunidades políticas. Al final, lo hicieron director del Instituto Tamaulipeco de Capacitación para el Empleo (ITACE). Ahora, como en los tiempos en que su jefe era Jorge García Galván, vuelve a traicionar.

De hecho, Dora Alicia Belfort tenía un camino más prometedor en el Revolucionario Institucional. Con su decisión de emigrar a Acción Nacional, cancela de tajo la posibilidad de que su carrera política ascendiera en los gobiernos locales emanados del priismo. En fin, su decisión la tomó en base a la situación -desesperada- de su esposo.

Por cierto, fue de pésimo gusto que la regidora, con tal de justificar su salida del partido tricolor, citara los títulos de ‘los artículos’ escritos por ‘científicos’ en procesos electorales y, para colmo, utilizó una frase del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz. De seguro, la señora nunca ha leído ‘El Laberinto de la Soledad’, ni ‘El Ogro Filantrópico’. En fin.

Los otros casos son diferentes. Agustina Cruz de Mora es familiar -prima- de Alma Laura Amparán. Lo ha dicho en varias ocasiones: iba a apoyar el proyecto de su familia y, en ese sentido, está en su derecho.

En el terreno político, la regidora Agustina Cruz de Mora cometió un error: tratar de heredarle su posición en el Cabildo de Altamira a su hija. Eso no era posible y menos como lo trató de hacer, pisando callos en la CNC. Además, su hija respalda la campaña panista desde que inició a mediados de abril.

Por su parte, Herminia Guzmán Camacho, es esposa de Othón Zárate, un amigo del ex alcalde Juvenal Hernández Llanos. Ambos juegan dominó, junto con otros cuates, todos los fines de semana. Doña Herminia, quien nunca ha dicho ni pío en el Cabildo, es una ama de casa, tranquila, que atendía una miscelánea en donde viven, en el sector Infonavit. Vaya, es una familia cercana a
‘Juve’ y creen en su proyecto.

Y Silvia Villafuerte Bedoya es comadre de Alma Laura Amparán. Es decir, la relación es muy estrecha entre ambas y la ahora regidora sabe lo que es formar parte de un Cabildo gracias a que Juvenal Hernández Llanos la propuso hace tres años. Por tanto, existe lógica en su respaldo a la candidata de Acción Nacional a la alcaldía.

De hecho, Dora Alicia Belfort, Herminia Guzmán Camacho y Silvia Villafuerte Bedoya anunciaron desde julio del año pasado, en una entrevista que concedieron en la plaza principal de Altamira, que se la jugaban con Alma Laura Amparán, cuando la esposa de ‘Juve’ todavía aspiraba a ser la candidata del PRI a la presidencia municipal.

Así las cosas, esas regidoras priistas ya estaban jugando en la cancha del panismo desde hace semanas, pero, sin duda, hacen ruido en cuanto al efecto ‘mediático’ y de las quejumbrosas redes sociales, basurero electrónico que se alimenta cada segundo con chismes de la peor calaña.

FIRMAN CONVENIO CAUSA COMUN Y ‘BALTA’
La asociación civil Causa Común, que preside María Elena Morera Mitre, firmó ayer un convenio con Baltazar Hinojosa Ochoa, candidato de la coalición PRI-PVEM-PANAL a la gubernatura de Tamaulipas, con el objetivo de darle seguimiento a sus propuestas, en caso de que sea el próximo mandatario estatal, en materia de seguridad pública, impartición de justicia y rendición de cuentas.

El evento se realizó en el Hotel Camino Real y contó con la asistencia de Magdalena Peraza Guerra, candidata a la alcaldía porteña, así como de los candidatos a las diputaciones locales por la coalición PRI-PVEM-PANAL, Francisco Bolado Laurents y Mónica Villarreal Anaya.

Sobre el tema, vale la pena abundar.

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