En un intento por permanecer en el consciente colectivo de la afición que le sobrevive fiel a Correcaminos, el Club procuró mantener un contacto con sus seguidores, al menos a través de redes sociales.
Ni más ni menos raza, después de la fallida y muy criticada presentación de su eslogan “El Equipo de Victoria” -y no es que me parezca malo, al contrario, tengo muchos años llamándole así en mis crónicas, la bronca es que a la raza ya muy pocas cosas que vengan del ‘Corre’ les parecen- presentación que se enmarcó aparte con el anuncio o mala noticia que Pepe Treviño se mantiene al frente de la dirección, intentaron otra dinámica, con mejores resultados.
Y es que pusieron en la mesa por primera vez algo a consideración de quienes siguen yendo al estadio y esta era la opción de cambiar de horario, proponiendo ahora un par de opciones que sugerían que siguiera siendo en viernes, pero en horario de 7 y 8 de la noche: ambas fracasaron.
La tercer opción que de calle se llevó la preferencia de los votantes, fue la de sábado a las siete de la noche, que quiero suponer por ser la más votada, será a la que se sujete el club cuando en los próximos días en la Asamblea del AscensoMX de a conocer su nuevo horario para sus partidos como local.
Pepe Vélez, jefe de prensa del cuadro naranja, corrió la atención de preguntarnos personalmente a los trabajadores de los medios de comunicación qué horario era el qué mejor nos parecía para los partidos del ‘Corre’, cosa que se agradece, pero bueno, para los reporteros nos es imposible solicitar un horario cómodo, pues chamba es chamba y a la hora que lo pongan, hay que cumplir con ella.
Le confieso que respondí que el horario de sábado por la noche es el que más me agrada, no por uno, de hecho el grueso de los partidos del máximo circuito son a esa hora, creo que para muchos aficionados les resulta más cómodo quedarse a ver uno de esos encuentros, aunque los fieles seguirán siendo fieles y regresarán al maquillado Marte R. Gómez, que por cierto ya le hace falta un retoque.
Me incliné por sábado a las siete de la noche, debido a que el grueso de los aficionados a esa hora ya están libres de ocupaciones, al contrario del viernes que es netamente laboral y escolar, mucha raza se le dificulta ir y peor tantito, al salir del estadio ya no hay rutas de micros y camiones que los lleven a su destino y en Victoria de noche ir caminando a la Libertad, a la Azteca, a la Echeverría, a la Mainero, a la López Mateos, ya es un deporte extremo.
Súmele a eso toda la raza que viene de municipios y ejidos cercanos, mi gente de Llera, Jaumave, San Carlos, Padilla, Güémez, que aprovecha la vuelta a Victoria para hacer sus compras el domingo temprano, visitar a la familia, pues de paso ya se avienta el fútbol; y eso que no se han puesto las pilas, hay que recordarle a la directiva que por medio de su patrocinador Transpaís, fácilmente podría hacer un paquete de abonados para la gente de lugares cercanos que le incluya el transporte ida y vuelta, pero bueno, para hacerlo hace falta creatividad y voluntad, cosa que no hemos visto.
Hoy Correcaminos regresa a pretemporada y bueno, no resulta ni tantito atractivo con la permanencia de Treviño ahí, pero habrá que ver qué tal se arman para ver si aspiran a algo, por lo pronto prepárese para escuchar en la radio, aquel tradicional jingle que cantaba en las estaciones de ORT: ¡el sábado nos vemos en el fútbol!.
@luisdariovera




