CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Entre el lodo, el coraje y la tristeza por el agua que dañó sus bienes, habitantes de la colonia Moderna acusaron a la construcción de la obra del puente de las inundaciones causadas por la lluvia en su sector.
90 familias de colonia Moderna exigen al gobierno estatal y municipal corregir el cauce de ampliación de la avenida Carlos Adrián Avilés que arroja miles de litros de agua a sus casas cada que llueve.
Después de dos días de haber vivido la pesadilla de ver sus pertenencias ser arrastradas por la corriente, los habitantes de este sector, en específico aquellos que viven en las calles Martínez Manautou, Belén, Margarita, Flores y Pino decidieron comunicar a este medio su situación.
Francisco Javier Álvarez Castillo habló en nombre de sus vecinos y explicó que la problemática radica desde la construcción de la ampliación Carlos Adrián Avilés, avenida que conecta la Avenida La Paz con la salida a Soto La Marina.
Este proyecto de 13 millones 718 mil 564 pesos fue construido por la empresa Pavimentos y Urbanizaciones RGE con la particularidad de dejar un dren abierto a la altura de la calle Belén.
El problema es que este canal desemboca en un predio particular y al reunir toda el agua generada en la avenida y por la pendiente natural de un cerro, ocasiona que el agua reunida por el sector elevado entre por el terreno a gran velocidad, lo inunde y de paso a tres calles más.
Vecinos explicaron que tienen viviendo en la colonia desde que se fundó y nunca había pasado este problema, hasta que realizaron la construcción.
María Dimas Zúñiga, con domicilio en la Calle Pinos fue testigo de cómo la gran corriente chocó en el solar del vecino hasta que derrumbó la barda que separaba los lotes e inundó su hogar.
“No hallábamos qué hacer, se metió toda el agua, el tanque de gas estaba flotando y mejor nos fuimos de la casa porque la corriente era muy fuerte”, recordó con preocupación mientras mostraba lo que quedó de los blocks derrumbados en su patio.
Brenda García Pérez fue otra vecina que fue afectada por el agua de casi un metro de altura que entró a su casa y mojó muebles, colchones y ropa, con lágrimas en los ojos pide una solución ya que en esta ocasión el daño fue material pero tal vez en un futuro podría ser fatal.
“Ya habíamos ido a gobierno a comentar sobre este problema y nos nos hicieron caso pero si hubiera habido un muerto pues sí ponen manos a la obra”, reveló al decir que las autoridades no les hicieron caso a tiempo.
Carmen Hernández, quien se encontraba barriendo aún el agua dijo que su familia prefirió abandonar el lugar por el peligro y perdió en su ausencia todos los zapatos de sus hijos ya que la corriente se los llevó.
“Tuvimos que salir porque era mucha agua la que había entrado, se me echó a perder los colchones, la ropa, los muebles, entró el agua hasta dentro, pero lo que hicimos fue salirnos, a qué nos quedábamos”.




