* El autor es Premio Nacional de Periodismo 2016.
Desde cualquier punto de vista el candidato del PRI a la gubernatura pronunció este martes lo que se podría calificar como el discurso más importante de su campaña. Por supuesto no es un deslinde real de actores y circunstancias sino una ubicación de su responsabilidad ante la sociedad y su tiempo. Baltazar Hinojosa Ochoa fue muy claro. No existen ambigüedades en lo que dijo y en el compromiso para hacer honor a su palabra. Diríamos que también es una revaloración del oficio político al que muchos pueden ser convocados, pero escasos aquellos que entienden de qué se trata, sobre todo cuando el protagonismo los abruma y en la mayoría de los casos también los pierde encerrándolos en una burbuja que va rebotando por la ancha alameda del surrealismo.
El decálogo dado a conocer por BHO confirma la seriedad de un proyecto cuya realización no puede esperar más. En este sentido el columnista opina que es como el rediseño del
Tamaulipas que viene. Ahí mero donde hay que atacar asuntos de vital importancia para la paz y bienestar ciudadano. Transparencia, equidad, disciplina y una gran humildad para aceptar los mandamientos de la comunidad. Desde luego el aspecto medular es la inseguridad que de acuerdo a sus palabras, será atacada “con inteligencia y certeza”. El mismo Balta ofrece viajar por carretera lo cual sin duda lo situará en las condiciones de cualquier ciudadano en contacto con su realidad de miedo e impotencia.
¿Y qué tal eso de que en Tamaulipas no habrá intocables, sin importar apellido o padrino…y aquello de que ningún funcionario volverá a faltarle al respeto a los tamaulipecos?.
Analizando el señalado decálogo podríamos encontrar lecturas de todo tipo; sin embargo, aquí lo más importante es que el candidato tricolor encara las críticas de sus adversarios en cuanto a la influencia de otros políticos y no sólo eso sino que propone el rumbo que ha de tomar la entidad frente a la problemática que desde hace tiempo condiciona y angustia a las familias. Balta deja muy claro que su candidatura es única e indivisible. Y esto debe ser considerado en toda su dimensión y riesgo por quienes apuestan al oportunismo sexenal desde hace tiempo.
Fue el discurso esperado desde el inicio de su campaña, incluso pudo ser definitivo en el primer debate para proyectarlo muy por encima del resto de sus adversarios, (sobre todo del provocador profesional y de aquel que barre con escoba alquilada), sin embargo, no resta valor lo sucedido este martes en Tampico avalado desde luego, por la cúpula de su partido personificada en el senador Emilio Gamboa Patrón.
El columnista considera entonces, que el discurso del candidato tricolor condiciona las expectativas del 5 de junio. Aceptemos que se trata de una batalla política y en este sentido está claro que fue un golpe magistral que deja muy mal parados a sus adversarios por la sencilla razón de la invalidez de argumentos que hasta ahora habían utilizado como armas de provocación y violencia. Desde este martes es un escenario diferente, ya veremos si el resto de los candidatos tienen tiempo para reponerse del nocaut.
“LOS CHUCHOS” EN ACCIÓN
Tocó esta semana al PRD atacar a López Obrador acusándolo de presuntos delitos electorales. Y tuvo que ser el infumable Jesús Ortega el encargado de hacerlo ante la PGR. Desde luego en respuesta a las encuestas que sitúan a “El Peje” como el mejor ubicado para la elección presidencial del 2018 junto a Margarita Zavala. Decir que los resultados de tales encuestas tienen origen en el hartazgo social es estar en lo correcto después de los fallidos intentos del supremo gobierno por resolver la problemática sustancial relacionada con la pobreza y la marginación. A esto agréguele inseguridad, desempleo y todo lo acumulado por los siglos de los siglos.
El asunto es que el poder no encuentra forma de detener la marcha ascendente de AMLO. Ahora utilizan a Ortega quien se dice “líder de la nueva izquierda” pero que en la realidad actúa como cualquier esquirol descontinuado y además desacreditado. Es un acto desesperado de efectos inversos que sólo acrecentará las posibilidades de que AMLO se convierta en candidato presidencial y muy probablemente en inquilino principal de Los Pinos.
Usted dirá que el supremo gobierno debiera utilizar sus energías para controlar la guerra interna entre los funcionarios que se consideran presidenciables y tiene razón, pero ya ve que siempre “cabecean pa’l lado del golpe”. Y ni modo que sea invento. Mientras tanto “El Peje” feliz de esta publicidad gratuita.
SUCEDE QUE
Quizá le interese saber que José Antonio Gali Fayad, inminente gobernador panista de Puebla, tiene raíces tamaulipecas por ascendencia materna. “Tony” fue funcionario federal, estatal y ex alcalde de la capital de aquel estado, además de exitoso empresario. Ojo que podría colarse como candidato presidencial avalado por el grupo maderista…Mientras tanto no hay duda de que la guerra por la gubernatura de nuestro estado se recrudecerá porque, dicen, la oposición al tricolor está herida de muerte después del discurso de Balta de este martes. Lo bueno es que falta poco para que esto termine.
Y hasta la próxima.




