SAN DIEGO, California .- Adentro de sus mítines, una multitud entusiasta, donde no cabe uno más, vitorea a Donald Trump.
Afuera es otra historia. Trump volvió ayer a California, donde reunió a miles de seguidores en Fresno y San Diego, ciudades que también concentraron a miles de manifestantes en contra del magnate.
Afuera del centro de convenciones de esta última ciudad, a sólo 24 kilómetros de la frontera con México, opositores del empresario ondearon banderas nacionales, rompieron una piñata con forma de Trump y se enfrentaron verbalmente con seguidores del republicano.
Unos pedían construir el muro en la frontera; otros, demolerlo.
La Policía trataba de separar a ambos grupos mientras estos se lanzaban huevos, botellas y otros objetos mutuamente.
Al final de la jornada, tres personas fueron arrestadas.
«Es una locura. Lo que preocupa es que si (Trump) gana, veremos esto siempre»,comentó David Hernández, un manifestante que acudió a la protesta.




