Hoy arranca un nuevo torneo para Correcaminos en la Liga de Ascenso, segunda categoría del Fútbol Mexicano en la que se encuentra desde 1995 y donde a pesar de los años, oportunidades e inversiones, no ha podido salir.
Parece rutinario ya para el equipo permanecer ahí, año tras año junto a mucha o poca afición como ahora, comienzan con esperanzas de volver al sitio donde estuvieron unos años desde 1987 cuando un grupo de jugadores le tuvo amor al equipo y con su calidad y sobre todo garra, lograron el pase al máximo circuito.
El plantel de hoy, para la mayoría, no llama mucho la atención, pareciera corto y sin grandes nombres como para trascender, hay cierta razón en eso, el presupuesto limitado de ahora, no da para armar un trabuco lleno de jugadores que vienen en debacle de la Primera División, modelo que se adoptó en los últimos años cuando el plantel era administrado por Francisco Filizola y aún así no pudieron conquistar el pase, aunque se quedaron a 90 minutos de hacerlo.
Los argumentos a los que hoy puede apelar “El Corre” para poder hacer una buena temporada, calificar y ya ver ahí qué pasa, son los de la continuidad, pienso que lo más importante que tiene hoy el equipo es que ya llega al torneo con una idea, con una mística que posiblemente pueda cuajar.
Los partidos de pretemporada seguramente dejaron un buen sabor de boca a quienes manejan a la oncena naranja, le hicieron partido a Toluca en el primer tiempo, a Tigres en el Volcán también y contra La Jaiba Brava, aunque perdieron, -cosa que no se puede perdonar por ser un clásico-, fueron quienes dominaron, tuvieron generación en el último tercio de la cancha con variantes, pero tal y como pasó el torneo anterior, el equipo no mete una, llega y llega y no logra anotar.
“Pepe” Treviño puede estar tranquilo por el funcionamiento, es realmente difícil encontrar un grupo que tenga tanta posesión y llegada, que esté convencido de lo que hace, pero viendo la situación de falta de gol, yo no podría ni dormir.
Y es que sabemos que el delantero es de momentos y a veces hay rachas, ¿Pero cuando ni uno la mete?, eso ya es extraño, posiblemente los mecanismos de trabajo que se están ejecutando en los entrenamientos no son los más efectivos.
Y también un punto muy importante, es que el equipo no tiene un nueve natural calado, no lo contrataron o no alcanzó para traer a uno de peso. Aunque sí hay uno en la institución, es Armando Arce, quien tiene gol, pero necesita más minutos y ser arropado para que muestre todo lo que puede entregar.
Nicolás Saucedo tiene muchas condiciones ofensivas, de eso no hay duda, pero sus cualidades están lejos de ser las de un nueve de área, él, cuando es realmente peligroso, es cuando juega atrás de los delanteros, cuando llega por sorpresa, cuando los defensas no saben a qué hora va a arrancar, si encarará o filtrará el balón.
Pienso que otra vez al equipo le hizo falta ese nueve, el mismo que el torneo pasado extrañaron tanto.
Veamos y disfrutemos del fútbol, por el bien de los aficionados que aún creen en el equipo, ojalá haya goles para ganar los partidos, el jugar bonito es un extra que se aplaude y se goza, pero a estas alturas y después de tantos años, lo que manda son los resultados.
NO PUEDE SER
Correcaminos a veces sigue pecando de inocente y demostrando falta de planeación, resulta que a los juveniles de Correcaminos, quienes teniendo calidad, capacidad y experiencia para ser jugadores del primer equipo, los mandaron a la Segunda División para ser registrados.
Eso les da la oportunidad de jugar en el plantel de Talentos y también en el de Ascenso, está bien, para no quedarse sin ritmo cuando no sean contemplados en el conjunto de Treviño, cosa que casi siempre pasa.
Pero en la planeación ya les afectó eso, pues en Segunda no se han abierto los registros y para el partido de mañana, Correcaminos no podrá sumar minutos de menor. ¡Plop!..
TWITTER: @daniriosmm




