Un mes y semanas antes de los sucesos de Tlatelolco, en 1968, nació en la ciudad de México un niño que con el tiempo se convertiría en el líder intelectual y político de la nomenclatura priísta nacional del siglo XXI. Esa es la real estatura que no le podemos regatear a Luis Videgaray Caso, el verdadero constructor y estratega del peñismo mexiquense.
Para donde quiera que mires y hasta donde alcance la mirada, el Secretario de Hacienda está presente. Es el hombre más influyente en el oído del Presidente de la República. Bajo los efectos de su fulgor estelar, han caído funcionarios y muchos otros han arribado a cargos clave del poder en el gabinete. Ni siquiera el actual secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con toda su experiencia política, ha logrado crear un bloque tan fuerte y acorazado como el que actualmente encabeza LVC en el gobierno peñista.
Por lo menos dos cargos claves, adicionales al suyo, integran actualmente un team duro de roer para cualquier aspirante a la Presidencia en el 2018. Estos son, la Secretaría de Desarrollo Social, considerada como el brazo del asistencialismo federal más relevante del sexenio, y ahora la dirigencia nacional del PRI, destinada a preparar el platillo fuerte de la lucha electoral por seis años más en Los Pinos.
Pero… ¿cuál es el ADN de Luis Videgaray? ¿de qué influencias políticas y de qué formación económica está hecho? Para responder a esta pregunta, primero debemos recordar que, a partir de 1982, con la llegada del sexenio presidido por Miguel de la Madrid, el Estado mexicano inició una metamorfosis sin retorno hacia la filosofía del libre mercado y las teorías globalizadoras.
Por lo tanto, la iconografía del sistema político priísta también cambió. Figuras de la doctrina y la filosofía política como Jesús Reyes Heroles, dejaron de tener vigencia.
Y a partir de ahí, las elites del priísmo se inclinaron ante las inteligencias extranjeras como el patrón de la tecnocracia en ese tiempo, especialmente, Milton Friedman y la Escuela de Chicago con todo y su eficientismo de mercado.
Se vivía en México, el final de doce años de priísmo populista, regido por las presidencias de Luis Echeverría y de José López Portillo. Fueron doce años marcados por los claroscuros y la mala administración de un abundante presupuesto, sostenido por los alfileres de la engañosa bonanza petrolera. Al final de ese periodo, la economía sufrió un colapso, y los grandes salvadores ya no fueron los clásicos políticos y su doctoral discurso plagado de citas filosóficas. Había acabado la época regida por la retórica.
El poder político en México había cambiado de rieles. Ya no sería en Gobernación donde se decidirían las sucesiones, sino en las oficinas del presupuesto y la economía. Fue por esos años que, desde cargos menores, creció el liderazgo de Carlos Salinas de Gortari, el hombre que posteriormente marcaría toda una época, no sólo del PRI, sino también del PAN y de toda la partidocracia. Para efectos de pragmatismo, Salinas de Gortari es el padre de la alternancia panista en México. Salinas y su audacia, crearon también una nueva clase de ricachones,con fortunas de carácter global.
Ese es el México que vivimos hoy. Y es el México tecnocrático, donde tiene una gran influencia Luis Videgaray, el alumno distinguido de Pedro Aspe, secretario de Hacienda del Salinato. Videgaray forma parte de esas élites de la academia e inteligencia híbrida que comparten ADN con el PAN. Incluso, LVC es esposo, como muchos saben, de Virginia Gómez del Campo, prima hermana de Margarita Zavala, la esposa de Felipe Calderón, que puede ser la candidata presidencial por el PAN. Si Margarita no es la candidata, muy probablemente el matrimonio Calderón apoye al abanderado del PRI. ¿Suena interesante verdad?
Casi es un hecho: del grupo de Luis Videgaray saldrá el próximo candidato del PRI a la presidencia de la república. Y aquí en el priísmo de Tamaulipas, salvo que otra cosa suceda, la influencia de Baltazar Hinojosa Ochoa se perfila de largo alcance. Baltazar sigue siendo un activo importante en el grupo de Videgaray. Y eso podremos constatarlo más adelante cuando llegue la hora de definir temas pendientes, como el PRI estatal y las delegaciones federales.
GUEVARA COBOS SE DECLARA LISTO PARA DIRIGIR AL PRI EN TAMAULIPAS
El diputado federal Alejandro Guevara Cobos, se auto destapó como aspirante a dirigir el PRI en Tamaulipas. Guevara ha aprovechado las recientes giras del presidente Peña Nieto para hablar con él y de su charla con amigos cercanos se desprende el interés que AGC tiene en encabezar la nueva etapa del priísmo tamaulipeco, ya en su papel de primera oposición en la entidad.
POSDATA.— El caballo mantense galopa de nuevo. Tiene carácter y arrestos para ser un buen contrapeso. Su futuro se encuentra, de nuevo, en el escritorio de Peña Nieto.




