MANTE, Tam.- El Poblado El Limón y una decena de ejidos cañeros, siguen estando en riesgo ante posibles inundaciones, confirmó la dirección de Protección Civil que aseguró que el río Comandante sigue siendo una amenaza.
El jefe de la corporación, Rodrigo Benavides López, dijo que la construcción de al menos una etapa de un muro para evitar desbordamientos en el río Comandante, aminoró pero no desapareció el riesgo de inundaciones.
Agregó que El Limón, está rodeado por ríos como El Comandante y el Guayalejo, pero el primero es el que realmente representa el riesgo para la comunidad, tanto; que con su desbordamiento, inundó a más de una decena de ejidos y damnificó a más de mil 200 familias en septiembre del 2013.
“Cuando hay alguna tormenta o fenómeno trae mucha lluvia para la sierra, se dan escurrimientos excesivos que bajan por el río Comandante que se sale de su cauce. Se hizo un bordo de contención, esto sin duda va a aminorar el riesgo, pero con todo y esto; sigue habiendo alto riesgo”, dijo.
Agregó que en el caso del río Guayalejo, el caudal es grande, y aunque llega a subir hasta 12 metros cuando hay lluvia excesiva o descargas grandes, no representa tanto peligro como el afluente del Comandante.
“Sí, es una zona de mayor peligro por múltiples factores y por ello constantemente se monitorean los ríos, como en este caso que hubo lluvia abundante”, dijo. Cuando se acerca la temporada de lluvias en El Limón siguen teniendo miedo.
Inundados en el 2000, luego en 2008 y otra vez en 2013 no es nada alentador y por eso tienen miedo.
Carmen Castillo, quien vive en el lugar, afirma que todavía no se recuperan del golpe de “Ingrid” en 2013 y no lo harán, dado que las lluvias de este fenómeno se llevaron todo a su paso.
A las 6:30 del 18 de septiembre, se apresuraron a salir de sus hogares y regresaron a estos hasta 3 días después, cuando el agua bajó y solo para descubrir que lo habían perdido todo.
“Aquí en mi casa vivimos siete personas, tuvimos que salir corriendo cuando nos avisaron porque el agua comenzaba a subir… perdimos todo, todavía no lo hemos recuperado y el problema es que seguimos en riesgo”, afirma.
Asegura que los vecinos, le tienen miedo a las lluvias porque los drenes pluviales no se dan abasto cuando la lluvia es mucha, y eso los pone en riesgo.
“Mi familia ha vivido en esta zona durante 50 años y han atravesado por muchas situaciones de este tipo, pero lo peor fue el 2013, no se nos olvida, todavía tenemos miedo”, afirman.




