¿Qué ha sido el PRI, cuando ha estado en el poder institucional? Pues un partido administrador de los recursos que, se le autorizan, desde la alta burocracia. A lo largo de las décadas, el tricolor no fue más que eso: una dependencia más, con cierta autonomía, pero finalmente sujeta a los designios del sexenio en turno.
Por esa simple y sencilla razón, a partir de octubre, cuando dé inicio la histórica alternancia, la sede emblemática del priismo, establecida en las orillas del boulevard, empezará a vivir, la sequía más terrible de su vida, en materia de recursos. ¿Quién va a pagarle la luz? ¿Quién va a pagar el agua? ¿El teléfono?, ¿El Internet? ¿Seguirán manteniendo la misma planta de empleos? Es muy probable que, en términos laborales, el antiguo partidazo tenga que enfrentar querellas en las juntas de Conciliación. La cosa no va a ser tan fácil. Eso es sólo la entrada. El platillo fuerte vendrá después.
Para todos los que, de una u de otra manera, nos dedicamos al tema del poder, nos queda muy claro que la política, es vertiginosa, es dinámica, y no se detiene a recoger heridos, ni cosas peores. En consecuencia, mientras el PRI de Tamaulipas apenas trata de incorporarse y a preguntar, donde está el tren que lo atropelló, los escenarios nacionales, ya se encuentran inmersos en el 2018.
Esto sólo los profesionales lo entienden, mientras que los amateurs, aun no lo asimilan. Esto último explica que algunos políticos del centro como Paloma, guarden silencio, mientras que algunos locales, sigan con su alharaca.
No quiero decir que Paloma va a ser la próxima ungida, pero sí es muy claro que dicha dama trabaja dentro del proyecto nacional del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Este tema de Bucareli, sigue dando pelea ante la tecnocracia encabezada por Luis Videgaray, y ambos prometen concluir, en una lucha cerrada por la candidatura presidencial.
La reciente derrota de Baltazar Hinojosa Ochoa en Tamaulipas, quiérase o no, se inscribe también, dentro de ese fuego amigo, que siempre va a ser negado, pero que a la luz de la famosa teoría de la conspiración, por supuesto que existe. El PRI nacional y en las entidades del país, está hecho de parcelas. Estas ínsulas, hipotéticamente están sujetas al Presidente de la República, pero en momentos como el que se vive, éste principio del orden interno en el PRI, se ha roto, o al menos se ha debilitado dramáticamente.
De ahí, conspiraciones recientes como la de Beltrones en la Hacienda de los Morales. En una presidencia, como la del salinato, esté tipo de reuniones sería impensable. Pero los grupos y corrientes en el PRI nacional, se están moviendo ya, ante la inercia de una Presidencia débil, y de una dirigencia nacional del PRI, anodina. Nadie los frena. Por lo tanto, el golpeteo entre ellos es feroz, cruento y despiadado.
Ahora sí, volvamos a la película del PRI tamaulipeco. La nueva dirigencia, se va a decidir desde el centro del país, tal y como se acaba de resolver la del pelele Enrique Ochoa Reza, y nadie en Tamaulipas se atrevió a chistar. Pues así, siguiendo el mismo estilo, ocurrirá con el cambio en el estado.
No se hagan bolas: el relevo de Rafita, en el PRI estatal, se decidirá desde el altiplano. El siguiente rostro que será colgado en las paredes de la galería tricolor, a las orillas del boulevard, será cercano a Osorio o a Vidergaray. Esos son los padrinos vigentes, después de que acabaron con Don Beltrone, al menos, así parece.
El verdadero misterio, es el siguiente: ¿en qué lugar van a sembrar al mero mero, al que quieren para la senaduría, y para que asuma el rescate del PRI en Tamaulipas? ¿Lo van a enviar a que presida un PRI estatal, en plena quiebra, con una ola de grillos asediándolo, y dedicándole todas las variedades y derivados de la menta? ¿Lo van a meter a este pequeño infiernito? O bien, le van a dar una confortable y estratégica oficina en la SEDESOL de José Antonio Meade? Esto sería lo más conveniente.
El verdadero PRI, el del recurso y el power, debe de estar en una delegación clave, que puede ser Sedesol o Sedatu.
Ahí es donde deben de colocar los “Corleones” del altiplano a su próximo delfín para la senaduría. Y en el PRI estatal, coloquen un perro de cadena, un pit bull o una raza peleadora de calle. Porque si van a colocar a alguien con la misma mansedumbre de los que están, pues ya estuvo que, están fritos.
FORTALECE GUSTAVO
EL TEJIDO SOCIAL, VÍA CULTURA
El ayuntamiento de Gustavo Torres Salinas, promueve diversos actos culturales, en los sectores populares de Tampico. Con lo anterior, se pretende fortalecer el tejido social y la unidad de las familias, en torno a conciertos de música y talleres artísticos, entre otras expresiones.




