Mente Sana en Cuerpo Sano. Belleza la del cuerpo. Sustancia única del espíritu griego medida por medida el centro del universo Corporal de luz.
El espíritu Olímpico es la perfección de un Dios en nuestras manos que recorren los accidentes corporales y los sublima con la fuerza de la mente.
Los viejos y sabios griegos cultivaron al cuerpo con la visión del alma que en abanico irradio al cerebro de belleza e imaginación.
En movimiento aún en su templado silencio de la estética ciudadana. Porque los antiguos, plasmaron un arte ciudadano en su escultura, ese canto a la belleza que son los Juegos Olímpicos. Medida por medida son la escala de la paz, la oportunidad de ser nosotros en un todo, aún en las discordias, en el odio, en la orfandad de la pobreza y la tragedia que vive el mundo.
Es el ojo, el dedo que escudriño el gran Vitruvio. En todos sus ángulos el extraordinario Leonardo. La escala, abierto mar, abierto cielo en mar abierto.
La simplificación de las formas hace al arte, sentir las formas hace al artista, el descubrimiento del paisaje corporal de Andreas Vesalius. El Hombre medida de todas las cosas, el ser humano hecho mujer. La trascendencia de los griegos estaba en el alma, en el cuerpo trasladado al ser. La belleza de la psiquis griega está en la fusión de ambos espíritus, el instante luminoso del amor.
Los Juegos Olímpicos de Río, en Brasil es el dibujo fresco de la voluntad humana, de su perfección corporal y la mecánica deportiva más avanzada. Son, el espacio para un minuto para la paz, aplauso de los seres humanos ante el espejo de la fatalidad como una obra maestra para los ojos del tiempo. El Ojo Olímpico, la perfección del arquero sideral.




