En repetidas ocasiones en este espacio he planteado que Matamoros es una cuna de hombres ilustres, de hombres inteligentes, de hombres visionarios, de hombres revolucionarios, así como de grandes luchadores sociales que han dejado huella a lo largo de su historia.
También Matamoros ha sido a lo largo de su historia una tierra noble y generosa que con los brazos abiertos ha recibido a infinidad de mexicanos que desde el interior emigraron a esta frontera para con su trabajo contribuir a su grandeza desde la bonanza de la fiebre del oro blanco, como se le llamó al florecimiento del cultivo del algodón que generó una gran riqueza.
Una gran parte de la población de Matamoros fue producto de la inmigración, primero por la fiebre del oro blanco allá por los años 50s y años más tarde por el florecimiento de la industria maquiladora.
Quisimos hacer esta breve introducción porque el sábado pasado tuve el privilegio de asistir a una fiesta de cumpleaños de un gran amigo: Don Héctor Aguilar Bustos, que le organizaron sus hijos y familiares, un hombre que procedente de Guerrero decidió venir a Matamoros en el año de 1951, donde echó raíces formando una ejemplar familia y cosechando muchos amigos.
Don Héctor Aguilar laboró durante muchos años en la oficina de Telégrafos, cuando era el único medio de comunicación más rápido a los que podía tener acceso la sociedad.
Don Héctor tuvo la oportunidad más adelante de colaborar con el periódico El Regional, donde incubó el virus del periodismo que ejerció con profesionalismo y con gran pasión, que permitió que luego le abrieran las páginas editoriales de El Bravo, donde abordaba temas de interés local.
En muy poco tiempo don Héctor se convirtió en una de las más prestigiadas plumas de El Bravo y sus editoriales no solamente servían para orientar y explicar a la sociedad de los hechos de Matamoros, sino que utilizó esa plataforma para hacer denuncias que causaron escozor en la clase política gobernante.
Frente a los reclamos que los hubo, don Héctor nunca se arredró sino al contrario, con nuevos elementos y más información defendió con pasión sus ideas, sus principios y sus denuncias.
Por su honestidad y por ser un defensor aguerrido de los suyos y de la sociedad, don Héctor Aguilar, también se desempeñó durante unos años como secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
Bajo su liderazgo de lograron grandes beneficios para la burocracia federal, como tener mejores servicios médicos con un moderno hospital del ISSSTE y contar con más viviendas dignas.
Su paso por la secretaria general de la FSTSE no fue una perita en dulce. Ahí enfrentó grandes desafíos que lo llevaron a denunciar actos de corrupción en la construcción de viviendas, porque no aceptó formar parte de esas complicidades de sus superiores, ratificando su honestidad a carta cabal.
Durante su fiesta que le ofrecieron sus hijos para celebrar 87 años de vida, un grupo de amigos tuvimos la oportunidad de charlar ampliamente con don Héctor, evocando pasajes de la historia y muchas anécdotas que le tocó vivir como dirigente de la FSTSE y como periodistas.
Ahí me enteré de que don Héctor también es un extraordinario escritor de acrósticos y en la mesa rememoró uno que le hizo al que fuera presidente municipal de Matamoros, Isidro González Saldaña, donde estuvo presente, recordó, otro gran escritor del mismo género y también reconocido periodista, don Mario Díaz
Rodríguez.
Por la sangre de don Héctor no solamente se anidó el virus del periodismo, sino también el de poeta.
Durante el convivio, don Héctor Aguilar nos deleitó a todos los presentes declamando una poesía de su autoría, que tituló “Celia”, una romántica composición sobre el amor y los sueños.
Me siento muy honrado de ser amigo desde hace ya algunos años de don Héctor Aguilar, que vino a esta tierra como muchos otros hombres a contribuir a su grandeza con su trabajo que desarrolló a lo largo de su vida laboral y profesional.
Por su destacado trabajo hecho a lo largo de muchos años, Héctor Aguilar Bustos, es un hombre ejemplar, un periodista excepcional, del que debemos sentirnos orgullosos quienes formamos parte de Matamoros.
La fiesta fue ofrecida por sus hijos Aracely, Marbella, Alejandro, Clara y Héctor Aguilar Meza, así como sus familiares, Ignacio García Aguilar, Héctor Alberto García Aguilar, Norma de García, Annie García Aguilar, Patricio Aguilar y Miriam de García.
Entre sus amistades asistieron: Armando Guajardo, Ángel Sierra Ramírez, Leticia Fragoso de Sierra, Pita Espinosa Valerio, Ricardo Espinosa Valerio, Gilberto de la Garza Gallegos, Rafael Munguía, José Manuel Lechuga, Hilarino Jiménez de León y Jesús Ramírez, entre otros.
PICADILLO……..SE MULTIPLICAN LOS MEMES DE PEÑA NIETO. A raíz de la denuncia que hizo la periodista Carmen Aristegui, de que el presidente, Enrique Peña Nieto, para titularse como licenciado en derecho plagio el 30 por ciento de su tesis, ha provocado que en las redes sociales se multipliquen los memes haciendo mofa
del Presidente de México. La verdad no deja de asombrarme el ingenio de la sociedad mexicana para hacer críticas sobre los gobernantes, que ya lo quisieran algunos caricaturistas.




